La ciudad mostró su malestar en una serie de manifestaciones genuinas que llegaron a incluir escraches en domicilios de funcionarios locales y las reprimendas al propio Ministro de Gobierno de la Provincia. Ante esta ineludible realidad, los medios evidenciaron sus posiciones y convicciones ante la sociedad.
Basta de violencia
“El que pega primero, pega dos veces” dice el refrán y lamentablemente quienes están al frente de los mayores estamentos de la ciudad decidieron continuar con la guardia, aún cuando la inseguridad se había cobrado la vida de Darío Ferrer.
La noche del sábado 26 de mayo mostraba una nueva cachetada a las ilusiones de vecinos que pugnaban por una sociedad más segura. El asesinato del comerciante Jorge Ortíz superó todos los límites y la anquilosada sociedad uruguayense salió a las calles en pedido de una respuesta de quienes fueron elegidos o designados para impartir seguridad y justicia.
Mostrar la hilacha
Ante el lamentable asesinato de Ortíz fueron los medios radiales y digitales quienes rápidamente dieron cuenta del hecho y más tarde, el día lunes, los medios gráficos ampliaron los avances con las detenciones de Alfredo Ramón Farías y Jonathan Rubén Lucero, los dos imputados del hecho.
Informativamente, con más o menos detalles, los medios reflejaron la noticia. De ahí en más comenzó un proceso desigual, en el que cada uno de ellos adoptó distintas posiciones, dejando en evidencia los recursos a los cuales interpelan para disfrazar la realidad.
De la multitudinaria marcha del domingo por la noche a la manifestación frente a la Jefatura de Policía, los insultos a funcionarios locales y provinciales y la nueva movilización y escrache del lunes por la mañana, mucho agua corrió debajo del puente, aunque para algunos medios hubo poco para reflejar en la mañana del martes.
Estos son los casos del diario La Calle y el sitio digital de la radio oficial LT 11. Mientras que el primero dedicó su título central señalando “El padre entregó al sospechoso del homicidio” y de la masiva movilización dijo que los vecinos “dialogaron con el intendente y el jefe de policía”, cuando de por medio hubo muchos reclamos, reprimendas e incluso insultos. En el cuerpo del diario, la nota no reflejaba nada sobre la multitudinaria pueblada en pedido de seguridad y justicia.
Por su lado, LT 11 a través de su sitio digital señaló que el intendente Schepens aseguraba que “este caso ha superado todo lo que se podía hacer” y que el lunes se esperaba por la presencia de Adán Bahl y Héctor Massuh en la ciudad. Poco se hizo referencia al genuino reclamo de los vecinos.
En el caso del diario La Prensa Federal se eligió reflejar detalles del violento asalto y asesinato, graficando en tapa la multitudinaria movilización, aunque sin ahondar demasiado en el reclamo genuino de una sociedad cansada de inseguridad.
La verdad cautiva
Tras las marchas del lunes, los insultos y protestas a puertas cerradas en la Jefatura de Policía y los posteriores escraches a los funcionarios por la noche, el martes volvió a mostrar a los medios haciendo uso de distintos recursos para minimizar la efervescencia popular.
Mientras La Prensa Federal mostró una tapa en la que la mujer de Ortíz lloraba ante el ministro Bahl solicitando justicia y los demás medios digitales reflejaron el agitado día con información y galerías de imágenes, el sitio digital de LT11 contenía entre sus noticias principales “En junio se presentará en ciudad por primera vez un coro Alemán” o “El Servicio Meteorológico Nacional anuncia lluvias para este martes”. Si bien durante el lunes habían mantenido contactos con distintos actores implicados en la seguridad o la propia madre de Darío Ferrer, el martes por la mañana quisieron minimizar la actualidad.
Por su parte, el diario La Calle puso como título principal en tapa “Envían agentes para una mayor presencia policial en las calles”, además de otros títulos oficiales como “Urribarri garantizó la continuidad de la Obras Pública” o “Juan Carr aseguró que hay menos hambre en la Argentina”.
Dos de los principales medios, relacionados directa o indirectamente con la gestión oficial, volvieron a mostrar sus principales armas para desinformar, desviar la atención o simplemente informar a los ciudadanos con una visión direccionada acorde a sus intereses. Un nuevo golpe bajo a la profesión, a la seriedad y el compromiso por una sociedad más justa y segura.
“El medio es el mensaje”
Uno de los padres en el estudio de los medios fue Marshall McLuhan, quien estudió la sociedad de la información durante el final de los años 60 y principios de los 70, acuñando entre otras grandes definiciones el término de “aldea global” o su famosa sentencia "el medio es el mensaje".
McLuhan forma parte de distintas materias en las facultades de periodismo de todo el planeta dado que permite comenzar a pensar a los medios como formadores de opinión y entender cómo quienes están al frente de los mismos direccionan sus contenidos en busca de modificar los sentidos de las sociedades.
Más allá de la elección de las noticias que forman parte de una tapa o la forma de titular y ubicar la información en los medios digitales, los límites impuestos por los directivos a sus periodistas concluyen en una “marca registrada” que pesa sobre el medio y que le hace perder credibilidad ante la sociedad.


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