El matutino La Nación publicó ayer que a los problemas por pago de sueldos se sumó la «nada sutil presión de supuestos amigos vinculados a sindicatos estatales». Apuntan a dirigentes del propio ARI que le reclaman a la Gobernadora de la provincia «el Ministerio de Trabajo» a cambio de cierta «tranquilidad».
El medio gráfico señala que «se sabe que la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, pasa un momento más que complicado de gestión. A los problemas para pagar sueldos a los estatales y la necesidad de contar con fondos para su provincia, hechos que la llevaron a negociar algunas leyes clave con el Gobierno, se sumó la nada sutil presión de los supuestos amigos vinculados a los sindicatos estatales para obtener cargos y prebendas».
En este sentido agrega que, «más allá de las escasas mejoras que la mandataria de ARI pudo ir haciendo en el transcurso de su gestión con estos grupos. Las presiones y requerimientos llegaron hace unos días, cuando dirigentes del propio ARI le tocaron la puerta de su casa en Río Grande a la Gobernadora para reclamarle «el Ministerio de Trabajo» a cambio de cierta «tranquilidad» a la hora de llevar adelante los reclamos por mejoras. Lo que se dice, amigos incondicionales».

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