El premier Benyamin Netanyahu lanzó un llamado a los colonos para que se manejen con "moderación y sentido de responsabilidad".
Así lo demuestra el episodio de la noche del domingo en Cisjordania, cerca de Hebrón, cuando dos automóviles con colonos israelíes fueron atacados por armas automáticas, al parecer por un comando palestino.
Según la prensa israelí, una colona embarazada de nueve meses sufrió una herida de levedad y dio a luz dos horas después del ataque.
El premier Benyamin Netanyahu lanzó un llamado a los colonos, que ya se aprestan a iniciar las construcciones, y a sus aliados, para que se manejen con "moderación y sentido de responsabilidad", ante el delicado momento político.
Por su parte, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, dijo que si Israel no mantenía la moratoria "las negociaciones de paz son una pérdida de tiempo".
Abbas llegó a París, donde hoy será recibido por el presidente francés, Nicolas Sarkozy.
Entre tanto, continúan los esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos, gran promotor de las negociaciones de paz, para que los contactos se mantengan a pesar del fin de la moratoria.
El portavoz del departamento de Estado, P.J.Crowley, dijo que Hillary Clinton habló por teléfono el domingo en dos oportunidades con Netanyahu.
El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, no se sabe en base a qué datos, afirmó que consideraba que había un 50 por ciento de probabilidades de que las tratativas continúen.
El premier israelí, sometido a las presiones de colonos, partidos de la coalición de gobierno y de su propio partido, el Likud, no anunció, como exigían los palestinos y gran parte de la comunidad internacional, la extensión de la moratoria.
Netanyahu buscó evitar así una ruptura en la alianza oficial y una probable crisis de gobierno.
Su única intervención pública fue el pedido de moderación a los colonos.
Abbas, por su parte, condicionado por sus declaraciones de que las negociaciones de paz con Israel, reanudadas apenas un mes atrás luego de dos años, no continuarían "si comienza la construcción de una sola casa", parece haber encontrado en la Liga Arabe una vía de salida.
El presidente palestino dijo que la Liga Arabe, a su pedido, se reunirá a comienzos de octubre en El Cairo para acordar una posición.
Sin embargo, es evidente que todas las fuerzas políticas palestinas, además de la oposición ya descontada por los grupos islámicos, se rebela contra las negociaciones sin prórroga de la moratoria.
Hasta uno de los exponentes políticos más moderados de Al Fatah, Sufian Abu Zaida, se expresó en forma abiertamente hostil al mantenimiento de los coloquios, y acusó a Israel, en una entrevista con la radio pública israelí, de actuar con mala fe.
El Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), segunda entre las entidades que forman la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), principal sustento político de Abbas, dijo que no participará del comité ejecutivo del organismo.
En Israel, junto a las voces de quienes, como el presidente Shimon Peres, exhortan a hacer de todo para evitar una crisis que podría ser muy peligrosa, se escuchan los representantes e los colonos y la derecha militante.
La exhortación de Netanyahu no tuvo efecto: pocas horas antes del final de la moratoria en varios asentamientos hubo ceremonias de colocación de la primera piedra de nuevas casas bajo los reflectores de canales de televisión de todo el mundo.


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