El incremento fue establecido a través del decreto 1653 que firmó la gobernadora Ríos y el ministro Aramburu el 13 de julio pasado. Y rige desde este mes. Desde la DPOSS explican que la suba estaba pautada desde antes de la crisis, y que se demoró el trámite administrativo para su aprobación. Pero nadie tomó la determinación de frenar la medida hasta tanto se restablezca el suministro normal de agua en la ciudad.
El aumento puede advertirse entre la facturación del mes de julio y la de agosto, y aunque varía de acuerdo a una serie de condiciones, un usuario promedio pasará a pagar $57,03 por el servicio que antes costaba $39,25.
Lo curioso no es solamente el porcentaje de incremento, sino la oportunidad en que se lleva a cabo. Desde el comienzo del invierno los problemas por la falta de agua se multiplicaron. Las bajas temperaturas hicieron decrecer el nivel de líquido en las cisternas por el congelamiento de los arroyos y el sistema de potabilización entró en crisis.
Desde hace varias semanas, la DPOSS dispone cortes diarios que abarcan como mínimo a 37 barrios de Ushuaia (de la zona alta y sur) y que en oportunidades se han extendido a casi toda la ciudad, por períodos de más de ocho horas. Debido a la baja en los niveles de almacenamiento de fluido, hay zonas particularmente afectadas (Monte Gallinero, los Fueguinos, Río Pipo) que se quedan sin agua durante lapsos más extensos.
La crisis se tornó tan grave que el Gobierno tomó hace unos días la polémica decisión de distribuir tachos de 200 litros con agua no potable en los sectores más perjudicados. La medida causó malestar porque los recipientes eran abiertos y contenían restos de aceite de soja para uso industrial.
Es en ese contexto que los vecinos comenzaron a recibir las boletas con un incremento en el valor del servicio.
Sin aumento desde 2007
El dato que reveló primero el programa El espejo, que conduce la periodista Edit Pouso por FM del Sur, fue confirmado este fin de semana por fuentes de la DPOSS.
“Es correcto, se trata de un aumento que va del 40 al 45% y que empieza a aplicarse con la factura de este mes”, dijeron a EDFM desde el organismo autárquico.
Según la explicación oficial, el incremento no fue decidido en esta coyuntura, sino que obedece al resultado de un proceso administrativo que comenzó varios meses atrás.
“La realidad es que la tarifa no se aumentaba desde el año 2007. Por mayores costos en los insumos de potabilización teníamos la imperiosa necesidad de producir un aumento y empezamos la tramitación correspondiente. Se realizó una audiencia pública, como manda la ley, el 13 de mayo, y desde entonces se esperó el decreto que lo habilitara”, explicaron en Obras Sanitarias.
Otro aumento en diciembre
La gobernadora Fabiana Ríos y el ministro de Gobierno, Guillermo Aramburu, firmaron el decreto que establece el nuevo “Régimen Tarifario y Cuatro Tarifario del Servicio de Agua potable y Cloacas” el pasado 13 de julio.
El decreto 1653/11 sostiene en sus considerandos que es la DPOSS la que propone el aumento “en base al cambio de costos de operación y mantenimiento registrados en los últimos años”, y que “resulta necesario prever el ingreso de fondos suficientes para abastecer el crecimiento que se ha generado en la demanda de la Provincia”.
También se advierte que el incremento se dividirá en dos etapas: una para los meses de agosto, septiembre, octubre y noviembre, y otra a partir de diciembre cuyo porcentaje de suba no aparece indicado en el documento.
El artículo 2 del decreto menciona que “los cuadros de tarifas que se aprueban serán de aplicación en las localidades de Ushuaia y Tolhuin, a partir de la publicación del presente”.
Aumentar o descontar
Según sostienen desde Obras Sanitarias, la intención de aplicar un aumento en la tarifa existe en el organismo desde diciembre de 2009, pero se quejan de que “el proceso administrativo que lo autoriza es larguísimo. A veces se toman seis meses simplemente para evaluarlo. Por eso pasan estas cosas”, indicó la fuente consultada por EDFM.
A su vez, sostienen que los insumos para potabilizar el agua “se pagan al contado y a veces por anticipado”, lo que sumado a la desinversión histórica en el organismo “hace muy difícil sostener el sistema”.
Aún así, la fuente no pudo contestar por qué no se suspendió de manera provisoria la aplicación del incremento tarifario hasta que al menos se salga de la crisis actual del servicio.
“¿En lugar de aumentar la tarifa no tendrían que descontar los días de servicio no prestado?”, preguntó EDFM.
La respuesta fue que el organismo atenderá individualmente los reclamos de los usuarios para que le descuenten el proporcional del servicio no prestado, pero que atendiendo “a lo bajo de la tarifa” los importes a reconocer “serán insignificantes”.

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