En medio del conflicto, el Nacional elige autoridades

La directora María José Arias Mercader y la docente Ana García Munitis, se enfrentan en un comicio marcado por la judicialización de los padrones. El rol de la UNLP, las posturas ante la pulseada, y las propuestas de gestión.
Después de casi un año de pulseada reglamentaria y judicial en torno a los padrones que se usarán, el Colegio Nacional que depende de la UNLP arrancará hoy el proceso eleccionario que el viernes determinará quién es la nueva directora. La actual titular, María José Arias, se presenta por la reelección; y enfrentará a la profesora Ana García Munitis, emergente de un grupo de docentes que se oponen a la conducción y al modelo de gestión ejercido desde el año 2004, cuando Gustavo Oliva ganó la primera elección.

El comicio, que originalmente estaba previsto para octubre pasado, sufrió una serie de demoras producto de su judicialización. La oposición cuestionó que se trataba de un listado hecho a medida de la conducción, con alrededor de 400 docentes que incluían a interinos y suplentes. Una resolución del Consejo Superior y una nueva medida cautelar terminó reduciendo aún más la participación debido a que quedaron marginados los interinos y suplentes que sí habían participado en la elección de 2009.

Durante los tres días se usará un listado de electores de poco más de 200 docentes. Pero el oficialismo motorizó una acción política y simbólica de ampliación de la participación: colocará urnas para que voten los docentes que quedaron marginados del padrón.

El largo proceso que llevó hasta la elección que se realiza desde hoy y hasta el viernes, lesionó la convivencia dentro y fuera del establecimiento.

Entre las secuelas más importantes del conflicto, la dirección del establecimiento resquebrajó su relación con las autoridades de la UNLP. Además de acusar a docentes de la oposición por limitar el derecho a votar de sus compañeros, vinculan a la presidencia de la UNLP con la lista opositora, y le cuestionan los obstáculos para realizar los concursos que regularizarían la situación de los que no tienen estabilidad y hoy no pueden votar.

Los referentes de la oposición, en cambio, señalan que la limitación de los padrones tiene una historia vinculada con una "proliferación" de designaciones para confeccionar un padrón "a medida".

Contrapunto. Arias Mercader, la actual directora y candidata oficialista, indicó a Diagonales que la postura de los docentes de la oposición busca "quitarle derechos a los compañeros, y eso en su síntoma de un proyecto de elite".

Y vinculó al Rectorado con esa línea: "Yo creo el radicalismo en la UNLP está alineado a la oposición al Colegio. Sin duda intenta recuperar el Colegio Nacional".

Arias Mercader cuestiona la actitud de la presidencia de la UNLP en todo el proceso: "Si hubiéramos tenido de entrada una sesión del Consejo Superior para que se pudiera modificar la ordenanza y pudieran votar todos los profesores, nosotros hubiéramos visto otra actitud, u otra posibilidad. Pero el presidente (Fernando Tauber) sabía que estaba firmando una resolución vulnerable y que podía surgir el amparo". En uno de los párrafos más duros, la directora agregó: "La UNLP se está jugando un montón de ideales de democracia y participación que pregona por otro lado".

La opositora García Munitis defiende la ofensiva de su sector contra el padrón: "Que hubiera tanta cantidad docentes interinos y suplentes, forma parte de un proceso que tuvo un crecimiento fenomenal en los últimos cuatro años de gestión con el único objetivo de tener un padrón a medida"

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