Si bien los alacranes son las “estrellas” del verano, las características del territorio de Entre Ríos plantea la alternativa cierta de tomar contacto con víboras y arañas, cuyas picaduras pueden resultar altamente nocivas para el ser humano.
En declaraciones a la agencia APF, la profesional aclaró que en la mayoría casos de picadura de alacrán consultados no fue necesario aplicar el antiveneno, por tratarse de casos leves. La aparición de estos animales se da por el incremento de la temperatura, pero además “porque en la ciudad de Paraná tenemos muchas vertientes, están los túneles, y ha habido muchas construcciones, por lo que se remueven todos los sitios donde hay alacranes”, sostuvo. No obstante aclaró que “si uno mantiene la casa desmalezada, sin escombro alrededor, lo más limpia posible, se disminuye la probabilidad de que se acerquen”.
ALACRANES. Los alacranes “son seres solitarios, y que se encuentre uno en una vivienda no quiere decir necesariamente que haya detrás toda una familia”, tranquilizó. Aclaró que “no nacen de huevos, sino que se trata de crías vivas y que pueden entrar por una ventana, una puerta, o, en la mayoría de los casos por los desagües. Por tanto si se pone tela metálica en rejillas, de cocinas y baños, los alacranes no ingresan”, sostuvo.
El secreto para evitar a estos animales es “no proveerles refugio, agua y comida”. Con una casa limpia, sin recipientes de agua y con las aberturas bloqueadas se reduce su posibilidad de acceso a las viviendas.
En Argentina existen dos familias de alacranes, de las cuales una, la Tityus, tiene una toxina que provoca manifestaciones que los médicos saben reconocer.
“Las picaduras de alacranes son más peligrosas en las edades extremas de la vida, en niños (menores de 12) y ancianos (mayores de 65) o personas con alguna debilidad, diabética, hipertensa. Hasta ahora no hemos tenido accidentes graves en Entre Ríos en adultos jóvenes”, indicó Corujo.
Informó además que “en la provincia tenemos antiveneno suficiente que nos provee el Instituto Malbrán. Está en los centros antiponzoñosos principales, que en Paraná se encuentran en el Hospital San Martín para adultos y en el San Roque para niños”.
Todas las mordeduras y picaduras de animales ponzoñosos son de denuncia obligatoria. Por esa razón se lleva una ficha y se ve si el paciente necesita o no la aplicación del antiveneno. “En el caso de alacranismo, los casos leves no llevan antiveneno y son la gran mayoría de los casos de consulta”, indicó.
También alertó que “su aplicación debe realizarse en un lugar que tenga complejidad, es decir un hospital, porque tiene efectos adversos que también puede poner en riesgo la vida”.
EQUIPADOS. En la provincia hay en este momento 44 centros antiponzoñosos, que funcionan generalmente en los hospitales de cabecera. “Todos tienen antiveneno bivalente contra yarará. Contra coral, hay solamente en la zona donde hay corales, porque se distribuye según donde están ubicados los animales”, contó la médica, al señalar que lo mismo sucede con los alacranes, ya que “no está distribuida la especie peligrosa en toda la provincia, entonces los antivenenos están donde predominan”. Además de esos, “tenemos antiveneno para dos arañas peligrosas, en las zonas donde se las ubica”.
Hay una definición general según la cual las víboras venenosas atacan en actitud de defensa, porque se invade su hábitat o se está cerca del nido o se las pisa. Y, en cambio, las que suelen ir al encuentro de las personas probablemente sean culebras, que hasta pueden morder pero no tienen veneno. Lo mejor, en cualquier caso, es evitarlas antes que estar averiguando de qué tipo es, por cierto. Como dicen los especialistas: si las dejas tranquilas, ellas no te molestarán. Pero, si se sufriera un ataque, es preciso acudir rápidamente a algún centro médico. En ese caso es de ayuda si se alcanzan a ver las características generales del reptil, para simplificar el diagnóstico y elegir más rápidamente el remedio adecuado.
VÍBORAS. La Víbora de la cruz o Yarará habita efectivamente en suelo entrerriano, en pajonales, esteros, bañados, campos, montes, a la orilla de los ríos, arroyos y lagunas. En verano (y también en primavera) tiene una intensa actividad a la caída del sol y por la noche. Posee la cabeza triangular con escamas pequeñas carenadas, cuello bien marcado, cuerpo grueso, cola corta y cónica. Se alimenta de ratas y ratones de campo. El 80% y 90% de casos de mordeduras de serpientes le pertenecen a la yarará, fundamentalmente porque es muy agresiva. El veneno es mortal si no se trata a tiempo con el suero antiofídico.
Por su parte, para diferenciar una coral verdadera de una falsa que es no-venenosa se debe ver la parte ventral (parte del cuerpo que se halla sobre el suelo) y se verificará que en la falsa coral no se hallan los dibujos anillados del dorso (parte del cuerpo de arriba). El color elemental de la Coral es el rojo, presenta cinco anillos entre las bandas rojas dispuestas en la siguiente secuencia: rojo, negro, amarillo, negro, amarillo, negro y rojo. Las bandas rojas son mas anchas que las amarillas y negras. Poseen un par de dientes inoculadores localizados en el cielo de la boca.
Cómo distinguir una víbora venenosa
Las serpientes son importantes en el ecosistema donde se encuentra inserto el ser humano, ya que ejercen un eficiente control sobre las poblaciones de roedores, capaces de transmitir graves enfermedades además de las pérdidas que ejercen sobre la agricultura.
Sin embargo las especies venenosas constituyen un peligro para el ser humano, el ganado y animales domésticos. Dentro de las especies de serpientes más conocidas en la Argentina se encuentran la cascabel, la coral y las yararás chica, grande y ñata.
Cuando una persona se encuentra con un ofidio haya o no mordido a alguien o animal debe tratar de conocer si es venenoso o no. Existen algunas particularidades que son generales:
- Cabeza y cuello: las variedades venenosas tienen una cabeza triangular a diferencia de las no venenosas que es ovalada. Sin embargo, las boas, también la tienen triangular y son no venenosas.
- Pupilas: Las venenosas tienen pupilas elíptico-verticales a diferencia de las culebras que las tienen redondas.
De hecho ver un ofidio con pupilas redondas y cabeza ovalada dá la certeza de estar ante una culebra y por ende no venenosa.
- Escamas del cuerpo: las venenosas tienen escamas carenadas, en tanto las culebras y boas que son no venosas las tienen lisas.
- Fosetas loreales: éste es el único rasgo distintivo de las serpientes venenosas, ya que sólo ellas lo poseen. La foseta es un órgano termorreceptor ubicado entre el ojo y la fosa nasal de cada lado.
La mayoría de las serpientes venenosas pueden ser identificadas por la presencia de un pequeño orificio entre el ojo y las narinas, denominado foseta loreal. Todas las serpientes que poseen foseta loreal son venenosas (Yarará, por ejemplo) con excepción de la Coral que es venenosa pero no posee foseta loreal.
Para tener en cuenta
Para mantener alejadas las víboras, a modo de prevención, se recomienda seguir algunas medidas.
- LIMPIO: Tanto si se acampa o si se decide alojar en un entorno rural, debe tenerse en cuenta que conviene mantener el pasto corto en los alrededores. En el mismo sentido, deben evitarse las pilas de madera, basura o piedras amontonadas, ya que éstos son lugares idóneos para que las serpientes establezcan su guarida.
- CERCO: También se puede colocar una cuerda gruesa de sisal (de 2 cm de diámetro) alrededor del mismo, ya que la áspera textura del sisal no es de su agrado. Es importante que, antes de colocar la cuerda, nos aseguremos que en nuestro jardín no hay serpientes porque, de la misma forma que la cuerda impide que entren también impedirá que salgan, una vez que están dentro de él.
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