Solidaridad. Desde hace más de un año un grupo de mujeres se unió para brindar un plato de comida a los pequeños durante los fines de semana. Este año el objetivo es terminar la construcción de una sede propia
La labor que lleva adelante un grupo de vecinos de barrio Scafaría deja al descubierto una realidad que pocas veces se quiere asumir: el hambre. Esa carencia que es muy difícil de erradicar en un contexto donde los que menos recursos tienen, son los más perjudicados.
Ante esto y sin contar con muchos recursos materiales ni económicos, desde hace más de un año un grupo de madres se cargó al hombro la misión de dar de comer a los pibes del barrio. Una tarea que no se suspende.
Es así que los sábados y los domingos y con la colaboración de los vecinos, más de 140 chicos reciben la merienda y la cena. “Le estamos dando la merienda los sábados y la cena los domingos”, contó Yanina Blanche, integrante y referente de este grupo que se conformó desde la necesidad y con la solidaridad.
Con mucho esfuerzo, pero sin pesar y alegría, este grupo de personas siente una gran satisfacción al ver a los más chicos que acuden a buscar su ración para llevar a su casa. La agrupación, que se hace conocer en las redes sociales como Los Olvidados de Scarafía, no cuenta con una sede propia para que los niños puedan alimentarse cómodamente.
Es por esto que los alimentos se reparten en la vivienda de una de las integrantes del grupo. En ese sentido, destacaron el hecho de que ninguna de las mujeres que integra el colectivo pertenece a algún gremio o agrupación política y que todo es por voluntad propia.
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