Las medidas tomadas en Brasil no impactarían la economía local

Desplazada la posibilidad de devaluación, economistas creen que el freno a la inflación en ese país no tendrá alto impacto en Argentina. Hacia allí va el 18% de las exportaciones de Entre Ríos.
Brasil inició una serie de medidas macroeconómicas, tendiente a evitar un proceso inflacionario, ya que la proyección de un índice anual del 4,5% para 2011 ya pasó al 6%. Las acciones en marcha implican, entre otros puntos, una desacelaración del crecimiento económico.

Como se trata del principal socio, Argentina comienza a evaluar el posible impacto que ello podría acarrear, en distintos aspectos, ya sea el intercambio comercial o la propia marcha de la economía nacional.

En el caso de alguna incidencia, no sería muy fuerte en la provincia. Las primeras que podrían sentir algún coletazo serían Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, con sus productos manufacturados. Entre Ríos exporta fundamentalmente materias primas: hacia Brasil va el 18% del total de las exportaciones, conformada por arroz, trigo, maderas y medicamentos.

Contexto

Con la salvedad de que “es imposible hacer predicciones porque aún se desconocen la totalidad de las medidas a instrumentar” por parte de Brasil, el titular de la cátedra de Economía de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER, Luis Lafferriere estimó que “históricamente y en la actualidad, las decisiones de Brasil tienen un grado de incidencia en el país”.

“Hay dos elementos a tener en cuenta: el tipo de cambio en Brasil y el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI). El primero puede hacer que sea más barato un país u otro; en cuanto al PBI, si nuestro socio está más ocupado, hay una mayor demanda de productos argentinos. Si Brasil entra en recesión, se da la situación inversa: deja de comprarnos y además sus empresas vuelcan el excedente fuera de su país, en especial Argentina”, citó el docente.

Brasil tiene hoy una moneda sobrevaluada, en relación al dólar. Ello implica que Argentina sea más barata, además de beneficiarse con el crecimiento sostenido de su socio.

Para Lafferriere, las medidas que se están tratando de tomar para evitar una crisis “no nos impactarían tanto, si el freno del crecimiento es suave”.

En ello coincidió el contador Eduardo Macri, secretario de Hacienda de la Municipalidad de Paraná.

Despejado hace tiempo el fantasma de una devaluación, Macri descartó una posible incidencia. “Brasil se va a mantener, y no modificará las condiciones macroeconómicas”, planteó.

Para el funcionario municipal, “un 6% de inflación en Brasil es el 25% nuestro”, graficó. Es casi como un límite.

Sin embargo, explicó que se trata de dos modelos de crecimiento distintos, con matrices que obedecen a decisiones políticas distintas.

“Ellos han perdido competitividad con la sobrevaluación del real. Han logrado mejorar la clase media y mantener el poder adquisitivo de unos 80 millones de habitantes. La canasta de alimentos –la componen 15 productos básicos– se mantuvo estabilizada y hasta sufrió deflación, por lo que incluso mejoraron la capacidad adquisitiva. Esa base social sostiene el modelo y un 6% de inflación vulnera la credibilidad política de las autoridades”, fundamentó. En aquel país, recordó, hubo ampliación de capacidad industrial, fomentada con políticas crediticias para inversiones productivas, acompañada por una estrategia de internacionalización de las empresas.

En cambio Argentina salió de la convertibilidad con un tipo de cambio nominal, que permitió exportar y crear superávit fiscal. Pero luego hubo una política crediticia destinada al consumo y no a la inversión.

Algo similar planteó Lafferriere al apuntar que cuando el dólar empezó a subir tras la salida de la convertibilidad, dio un techo más alto para el crecimiento de precios. La escalada de valores por la reactivación y las empresas formadoras de precios –que no invirtieron en ampliar sus instalaciones o producción– fueron acelerando la inflación. “Es un problema que se va a destapar después de las elecciones”, sintetizó.

El freno argentino a las importaciones ‘a lo Moreno’ es un tapa bache”, y revela para el economista, que el modelo “no es sustentable”, que se sostiene porque en el mundo hubo un crecimiento de los precios de los productos primarios como nunca antes. Pero esos recursos están siendo desperdiciados, porque el 30% de la población está debajo de la pobreza”, planteó el docente.

Relaciones

En cuanto al intercambio comercial entrerriano, Lafferriere dijo que Entre Ríos no tiene concentrada sus exportaciones, como ocurrió en otros momentos, con Brasil.

“En 2010 se exportó por 250 millones de dólares, que es el 18% del total de la provincia. Hay diversidad de rubros: arroz, trigo, madera, medicamentos. No existe tanta dependencia como ocurrió con el arroz, que cuando cayó Brasil, cayó el sector argentino”, citó. En la actualidad Argentina es más dependiente de China. Y Entre Ríos destina la mayoría de su exportación hacia el continente asiático.

Para Macri, el nivel y tipo de productos primarios exportados hacia Brasil no resultarán afectados ante los leves movimientos dispuestos por las autoridades económicas brasileñas.

Inflación anual proyectada 2011

Brasil 6%.

Uruguay 7,5%.

Argentina 25%.

Chile 6%.

Venezuela 30%.

Bolivia 10,4%.

Paraguay 7,5%.

Perú 2,5%.

Ecuador 7,5%.

Comentá la nota