“Con la medida arbitraria de Camau estamos presos en nuestra propia casa”

Así lo sostuvo Elena Estela Encinas de Saravia, frentista de la Av. Independencia y una de las perjudicadas por la estructura montada para los corsos por la empresa MAO. Mostró su malestar por las medidas del municipio en restringir los accesos y precisó que no recibieron informaciones ni garantías en materia de “seguridad e higiene”.
“En nuestras manos no llegó absolutamente nada, prometieron muchas cosas y no hay ni firmas. Todos tiran la piedra y esconden la mano”, acusó la vecina.

El móvil de Radio Pacífico se trasladó nuevamente hacía la Av. Independencia de la ciudad capital, para dialogar con los vecinos de la zona y conocer cómo éstos tomaron la medida municipal-empresarial de restringir el acceso a los distintos domicilios en los días de carnavales. Sobre este tema, la frentista Elena Estela Encinas de Saravia dio su opinión. “El día sábado vino un señor que se presentó como representante de la empresa MAO (organizadora del evento) y nos pidió un listado de la gente que vive en nuestra casa y de los posibles visitantes.

No nos dio más detalles que esas preguntas y nos informó que iban a restringir las entradas de cada esquina a las personas ajenas. Incluso nos pidió el tipo y número de los vehículos para su mayor información”, comentó la vecina al móvil de Radio Pacífico. Y cargó su malestar con el “carácter de la visita”: “No tenían identificación. Es una medida totalmente arbitraria del Intendente, porque estamos presos en nuestra propia casa. No podemos cruzar la calle. No se de qué libertad me hablan porque por lo menos nos tenían que dar alguna instrucción”, explicó.

Por otro lado, también, comentó la vecina que en las primeras reuniones con el intendente Camau Espínola y representantes de la empresa MAO, les habían prometido obleas para los vehículos, seguros por daños y perjuicios, seguridad en la zona y rebajas en los impuestos. En todos los casos, la frentista advirtió que las ofertas nunca llegaron a concretarse.

“Camau nos dijo en la reunión que había una posibilidad de firmar un convenio con la empresa y el municipio. Hoy está por comenzar el carnaval y no hay nada firmado. No sé a quien le vamos a creer ya, porque hasta ahora no tenemos nada.

Hace 40 años vivimos en esta casa, conocemos todo el barrio pero acá nadie ni los negocios aledaños vinieron a hacerse cargo o responsables por cualquier cosa que ocurra. No hay nada escrito, porque a nuestras manos no llegó absolutamente nada. Todos tiran la piedra y esconden la mano”, ilustró Elena.

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