Los Autoconvocados de la salud denunciaron que referentes del gremio de ATSA irrumpieron en varios nosocomios de la provincia en donde procedieron a la agresión física y verbal de los profesionales que se encontraban en los establecimientos. Los galenos advirtieron que ante el incumplimiento del Ejecutivo, las medidas retornarán.
Según las denuncias de los propios médicos que se habían reunido en plaza Independencia para proceder al desarme de la "carpa de la dignidad", un grupo nutrido de individuos identificados como pertenecientes al gremio de ATSA se hizo presente en las diferentes instalaciones hospitalarias con el objeto de amedrentar, tal cual lo planteado por los galenos, al plantel profesional que en algunos edificios estaba concretando asambleas para disponer el cese de las protestas.
Tensión y miedo
Cabe señalar que los focos de mayor tensión se sucedieron en el Hospital de Niños, donde tanto la directora Graciela Lavado y el sub director de la institución, Oscar Hillal sufrieron agresiones físicas y verbales cuando intentaron interceder para calmar los ánimos que comenzaron a exasperarse muy prontamente. Además, los responsables del hospital pedriático sufrieron el robo de cada uno de sus respectivos celulares, por lo que debieron radicar la denuncia correspondiente en la seccional Segunda de esta capital.
Otro de los lugares, afirmaron los Autoconvocados, en donde se propiciaron actos intimidatorios y algunos destrozos de las instalaciones, sumados al hurto de material e instrumentos sanitarios, fueron la Maternidad, Hospital Padilla y el Centro de Salud.
"Estábamos en plena asamblea debatiendo de forma tranquila y normal cuando de pronto percibimos que tres colectivos se detuvieron en calle Rondeau, de los que bajaron dirigentes de ATSA insultando y agrediendo sin medir razón alguna. A los compañeros los agarraron del cuello y empujaron contra los ventanales de las oficinas. Se vivieron momentos de suma tensión y mucho miedo", señaló Rubén Garnica, enfermero que se desempeña en el Hospital de Niños, para graficar el inicio de esta situación que alteró el normal desenvolvimiento de funciones en el nosocomio.
Por otra parte, vale indicar que de acuerdo a lo esgrimido por Garnica, los referentes del gremio en cuestión no acudieron solos ya que se percató la presencia de otras personas ajenas al área médica y que fueron señalados por los galenos como pertenecientes a las facciones de la barrabrava de un conocido equipo de fútbol de la provincia.
Lo que es necesario puntualizar es que desde aquellos trabajadores que se encontraban realizando sus labores o bien deliberando en las asambleas, no se respondió a las agresiones físicas y verbales sino que se trató de imponer un estado de calma para no arribar a posibles enfrentamientos más radicales entre las partes.
"Se vieron obligados (los sindicalistas) a retirarse solos ante la pasividad que expusimos nosotros. Pero lo que es lamentable es la escasa policía que se aprestó en el lugar ya que no se hicieron eco de la situación", protestó Garnica.
Refutaciones y traiciones
Por su parte R. A. neurocirujano del Padilla señaló que una metodología similar se instrumentó en dicho establecimiento, a lo que se sumó el intento por copar algunas de las áreas de atención a la comunidad: "Quisieron subir a la sala de pacientes y a las unidades de cuidado de terapias. Fue patético ver a las mujeres y madres llorando en los pasillos por la irresponsabilidad de esta gente".
Más allá de todo lo resaltado, Julián Nassif indicó que "vamos a respetar lo pactado con el Gobierno. Lo que sí vamos a solicitar son las garantías suficientes para poder trabajar tranquilos. Nosotros sabemos separar las aguas", puntualizó.
La situación volvió a enrarecerse al momento en que la movilización de ATSA tenía previsto arribar al principal paseo público de la capital, por lo que los Autoconvocados requirieron la presencia policial a través de la representación de Jorge Ramacciotti quien tuvo una conversación con el Comisario General, Fernando Marufe el cual le aseguró que se iban a disponer de todas las medidas necesarias para evitar un posible encontronazo entre los sectores divergentes de la salud.
Ante esta amenaza latente, fue la propia Estela Di Cola quien le requirió al ministro del área, Pablo Yedlin, en un pequeño encuentro que se sustanció en Casa de Gobierno para expresarle lo sucedido, que dictamine alguna instancia con el objeto de preservar la armonía.
Es así que los referentes de ATSA fueron hasta la sede del SIPROSA cito en la intersección de calles Rivadavia y Mendoza, donde manifestaron y refutaron todas las acusaciones que recayeron sobre este sector. Reneé Ramirez, titular de la agremiación, recalcó que "en ningún momento se atacó ni agredió a nuestros colegas, solamente fuimos a protestar en los hospitales para que a partir de hoy (por ayer) se efectivice una jornada laboral de cinco horas de trabajo, para toda la sanidad, sin discriminaciones, como ocurre con el resto de la Administración Pública". Lo llamativo es que en la movilización aludida hubo cánticos particulares que hacían referencia a la supuesta "traición" de funcionarios por haber concretado el acuerdo con los médicos del SITAS (Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud), lo que se dejó traslucir en el extremo malestar de quienes participaron en esta concentración.
Ante la indiferencia
Finalmente, pasadas las 13.00 y con los ánimos apaciguados, se procedió a la entonación del himno nacional para luego iniciar el desarme de la carpa (gazebo) en medio de loas al accionar llevado a cabo para posibilitar el acuerdo logrado con el Ejecutivo.
De manera simbólica, los sanitaristas recorrieron el perímetro de la plaza para dar por concluida una protesta que, con el breve lapso de tregua a principios de este año, se extendió por el término de 15 meses agobiantes y ríspidos.
"Hoy es un día de mucha alegría que de ninguna manera va a ser empañando por ATSA, que demostró no saber nada de democracia y que intenta imponerse con prácticas como algo propio de una patota. Si ellos hubieran hecho bien los deberes, si verdaderamente hubieran sido un gremio democrático, nunca habrían existido los autoconvocados, somos hijos de ese espacio que nos dejaron y que por supuesto estamos ocupando como corresponde", destacó para este medio, Adriana Bueno, vocera del Hospital de Concepción.
Al ser consultada sobre si este panorama fue promovido por la gestión alperovista para propiciar un nuevo quiebre en las relaciones, la facultativa indicó que: "En ningún momento creo que el Gobierno tenga algo que ver ya que se le volvería en contra. Hay gente que en lugar de buscar cuestiones superadoras, decisiones constructivas, utiliza las agresiones, será que la cabeza les da solamente para esto. Su espíritu estará tan lleno de violencia que atinan a hacer cosas que los muestran realmente como son", disparó. Sin embargo, dejó en claro cuál es la postura adoptada a partir de este momento con el objeto de no ser avasallados por promesas incumplidas: "No vamos a dudar en que si nuevamente retorna la indiferencia, la indolencia y la insensibilidad a nuestros reclamos y a pretender que nosotros somos unos desaparecidos gremiales, nosotros somos visibles y si no nos tienen en cuenta, tomarán nuevamente la misma medicina".

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