Médicos nucleados en la Asociación de Profesionales, Técnicos y Auxiliares de la Salud (Aptasch), con el apoyo de los contratados autoconvocados, pararon ayer y se movilizaron desde el hospital Pediátrico hasta Casa de Gobierno y luego al hotel Amerian, donde se desarrolló, desde el mediodía, la sesión plenaria del Consejo Federal de Salud (Cofesa).
El cerco policial que rodeó al hotel Amerian, lugar elegido para la reunión plenaria del Cofesa en el Chaco, bloqueó el ingreso de personas ajenas a la reunión en cien metros a la redonda. Por eso, la marcha de los médicos sólo pudo avanzar hasta las proximidades del hotel, donde cerca del mediodía se acercaron empleados del ministerio provincial para dialogar con los referentes gremiales y adelantarles que la apretada agenda ministerial haría casi imposible el pedido de un encuentro previo al inicio de la sesión. Luego llegó al lugar el subsecretario Sabatinelli, quien se comprometió a hacer llegar el documento a las autoridades nacionales.
"Queríamos entregarle el petitorio en mano al secretario permanente del Cofesa, Daniel Yedlin. Solicitamos que se establezca un ámbito de negociación colectiva a nivel nacional e incorporar el debate por la mejora salarial de los trabajadores de todo el país en las reuniones del Consejo. La intención es generar un fondo nacional de salud pública", explicó a NORTE Ricardo Matzkin, presidente de Aptasch.
La movilización convocada por la entidad tuvo el apoyo de integrantes de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (Fesprosa), y de los médicos contratados autoconvocados de la provincia, que recientemente obtuvieron el masivo pase a planta. "Nos acompañan porque en el futuro serán destinatarios de la deflación de los sueldos que tenemos los trabajadores de planta", trazó Enrique Albornoz, vocero de la entidad convocante de la marcha. "Ésta es una forma de decirles a los ministros que si ellos matan al trabajador, matan a la Salud Pública y, en definitiva, a la comunidad", enfatizó.
El paro por 24 horas se desarrolló ayer con asistencia a los lugares de trabajo, en reclamo de una recomposición salarial incorporada al sueldo básico, además de la concreción de la carrera sanitaria y la apertura de negociaciones paritarias para el sector de Salud Pública. Durante la marcha, que recorrió el centro de la ciudad, unos 30 profesionales de la salud dejaron claro que la moderada cantidad de integrantes se debía a que muchos colegas permanecieron ayer en sus puestos de trabajo, garantizando las guardias y atendiendo a la población. "Salud Pública nunca va a dejar que nadie se muera porque estamos de paro", subrayó.
"Desde el ingreso de este gobierno no tuvimos mejoras salariales. Lo único que hace poco UPCP sacó como bandera son los 150 pesos en negro que nosotros consideramos una falta de respeto al trabajador y al pasivo, al que no le llega ni una sola moneda de ese aumento", enfatizó Albornoz. "Lo que venga en negro es una traición al compañero que se fue y que aportó durante toda su vida", remarcó.
No más de
2.300 pesos
En otro punto, criticó los salarios que cobran los recursos humanos de un área tan sensible como Salud Pública. "La gente que está aquí gana entre 1500 y 2.300 pesos, que es el premio a la calidad que les da el gobierno", criticó Albornoz. Sin embargo, reconoció que con el pase a planta mejorará la situación de una buena parte del sector, pero los que actualmente son empleados permanentes mantienen salarios "totalmente atrasados".
Tras asegurar que la administración provincial tiene recursos para afrontar una mejora salarial para el sector, lamentó que el presupuesto destinado a salud no resolvió la falta permanente de medicamentos e insumos en los principales hospitales de la provincia. "Ni hablar de los más chicos, que están peor", alertó.
"Corte represivo"
La protesta encabezada por integrantes de la Aptasch tuvo el apoyo de profesionales autoconvocados de los hospitales Pediátrico y Perrando y también de varios centros de salud. Todos acompañaron la protesta pese al llamado del "nivel central, que indicaba a los directores de centros de salud que no dejaran salir a la gente", comentó Albornoz. Así advirtió que ese tipo de amenazas no se producían "desde la época de los militares". "Esto es lastimoso, vergonzoso y de corte represivo", enfatizó.
El petitorio
El punto principal del petitorio que buscaban hacer llegar al ministro nacional Juan Manzur solicita una apertura de negociaciones paritarias para debatir las mejoras salariales para trabajadores de la salud pública de todo el país y la inclusión de la cuestión en las reuniones plenarias del Cofesa. De esa manera, reclamaron la resolución de los "altos niveles de precarización laboral" de los recursos humanos que trabajan en el área sanitaria.
Asimismo, desde Aptasch reclamaron una recomposición salarial del 30 por ciento incorporada al básico para los trabajadores de Salud Pública de la provincia. "Éste es un problema nacional. La gente está peor que nosotros y las comunidades peores que la nuestra. Por eso la precarización también es pagada por la sociedad", concluyó Albornoz.

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