El director del Hospital Eleazar Herrera Motta, Gustavo Barrantes se refirió en Fénix al caso de la menor de 6 meses fallecida en ese nosocomio. En ese sentido, dijo que pondrán a disposición de la justicia la documentación correspondiente para que se investigue.
En primer lugar el médico dijo que será respetuoso de la justicia y aseguró que quedará a disposición toda la documentación para el bienestar de cualquier ciudadano.
En ese aspecto, comentó que a los pocos kilómetros de viaje cuando era derivada al Hospital de la Madre y el Niño, falleció.
Barrantes se solidarizó como director y como médico con los profesionales del Hospital y con los padres de la menor.
“Conozco el accionar de los médicos y amamos esta profesión, en otro aspecto entiendo el dolor de la familia porque he sufrido una situación similar, asumiendo el dolor. Soy respetuoso del dolor ajeno porque conozco lo que uno siente cuando esto sucede”, expuso.
Además, resaltó conocer también “el esmero que ponen los colegas médicos con las limitaciones que se tienen como hospital como llegar a un diagnóstico a un nivel y a otro”.
Consultado sobre la denuncia de los padres, que aseguran haber llevado a la menor tres veces, dijo que los tres médicos involucrados en la causa son la doctora Gabriela Martínez y Marcela Mercado, las médicas de guardia.
“No conozco la otra parte porque no hablé con familiares, solamente se que la menor fue asistida y lo que habrá que evaluar con las pericias el diagnóstico, causa de muerte y patología de la menor”, indicó y agregó que es “delicado y poco conveniente” caratular a la situación.
Dijo que ante el deceso de un paciente, hay que ser prudentes en emitir opiniones porque hay que conocer la patología y tener en cuenta que hay diagnósticos que no pueden evolucionar en corto tiempo.
En ese aspecto, explicó que la justicia determinará si la bebé fue examinada previamente, si la familia consultó sobre la menor y si se encaminaron los estudios que se tendrían que haber realizado en esa situación.
En tanto, dijo que la pérdida de un hijo no justifica las amenazas ni que los médicos hayan tenido que salir custodiados del hospital.
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