Ernesto Javier Malczewski y Natalia Soledad Fernández Liras tienen 28 años, ambos son médicos recibidos en la Universidad Barceló de Santo Tomé en la provincia de Corrientes y se desempeñaban en la residencia del servicio de anestesiología del Hospital Central.
En el día de ayer juntaron firmas con el gremio SITRASA para que puedan ser reincorporados nuevamente y mucha gente se solidarizó con la movida. Ernesto Javier Malczewski le manifestó a El Comercial que se siente muy angustiado: “Me recibí en la facultad de Santo Tomé y uno tiene una estructura de vida que la va planeando todo los días y a largo plazo entre una residencia que tiene cuatro años, había generado una expectativa, tenía planes y de un día para el otro tengo que reorganizar mi vida, me encuentro económicamente en bancarrota por decirlo de alguna manera.
Realmente estoy muy angustiado porque resolver cuestiones legales, cuestiones gremiales porque esto se transformó en una cuestión gremial y cuestiones personales que día a día crea una carga de estrés muy difícil y nunca jamás me imagine estar pasando por una situación así”.
Natalia Soledad Fernández Liras al igual que su colega, enfrenta algo por lo cual nunca pensó pasar y dijo que: “Es una situación totalmente decepcionante porque la verdad que elegí la provincia para formarme, para capacitarme y ahora me encuentro con que reclamé solamente lo que había firmado en la ley de residencias tanto nacional como provincial y al reclamar nos callaron expulsándonos. Es más, estamos siendo perseguidos todos mis compañeros que estamos reclamando en esta lucha y que lo único que queremos es mejorar el servicio de salud.
En cuanto a sus compañeros de residencia, explicó que: “Los residentes del servicio de anestesia estamos casi todos involucrados en la lucha y al día de la fecha estamos cumpliendo las guardias y también los chicos que todavía no fueron expulsados y nosotros seguiremos reclamando”.
Ninguno de los dos tiene familiares en la provincia pero estan agradecidos por la gente que se acerca a estampar su firma y darle su apoyo, “No tenemos familiares y elegí Formosa para venir a formarme. Estamos agradecidos por la solidaridad de la gente de aca, por darnos su firma y por sobre todas las cosas por entender que esto es una injusticia y que no tenemos color político de ningún tipo. Somos médicos y queremos trabajar”
Malczewski agregó además que: “Desde lo legal y lo que se va a presentar mañana (por hoy) es el recurso de amparo y estamos juntando las pruebas y las evidencias para demostrar la veracidad de nuestros reclamos”.
En referencia a como es el régimen laboral de las residencias, dijo que: “Dentro de las residencias, si bien deberían cumplir un horario de guardias más o menos homogéneos, en el Hospital Central las ubican de acuerdo a las necesidades que tienen los servicios. Nosotros en la residencia de anestesia, cumplimos 15 guardias mensuales y las guardias son de 24 horas desde las 13 horas hasta las 13 horas del día siguiente y si se prolongan las cirugías programadas uno seguiría hasta por lo menos las 17 horas.
Hay otras residencias que cumplen cargas horarios muchísimos más grandes que la nuestra por la disminución grande que sufrió el Hospital Central con respecto a Recursos Humanos, esta manejado prácticamente por residentes en las distintas áreas”.
Aseguró que el recurso humano es “bajísimo”, “Nosotros lo que hacemos es trabajar de lunes a viernes con las cirugías programadas cumpliendo la carga horarias de guardias respectivas y los fines de semana sin médicos de guardia activa y si de manera pasiva y solamente con el recurso de residentes durante las cirugías programadas. A veces contamos con el jefe de residentes porque aparte son tres únicamente los médicos jornalizados del Hospital o sea que el recurso humano de planta es bajísimo”.
Por otra parte negó haberle faltado el respeto a ningún profesional, como dicen los considerando de la cesantía, “Si hay una cuestión que tenemos entre los residentes y de manera transversal, es la buena relación entre todos y esta doctora que nos imputa esta cuestión en si, es una persona que vino de manera informal a recibir información porque ella tenía un rumor de que la residencia no estaba bien acreditada. Nosotros lo que hicimos fue decirle la verdad y en ningún momento la tratamos mal y nos agradeció por la sinceridad de lo que le habíamos contado. Jamás le falte el respeto a ningún residente”.
Finalmente aclaró que sus colegas los apoyan dentro de las posibilidades, “Son solidarios con nosotros pero están todos bajo un manto de presión constante y nosotros los entendemos porque sabemos en donde estamos y sabemos las presiones que tenemos”.
Comentá la nota