El país inició una serie de reformas financieras para quitarse el mote de "paraíso fiscal"
CIUDAD DE PANAMÁ (EFE).- Los llamados Panamá Papers lastran en cierto modo los esfuerzos del país por cambiar su imagen en el exterior y dejar de ser considerado un paraíso fiscal, coincidieron ayer varios analistas y abogados.
Las actividades de Mossack Fonseca, la firma de abogados que se especializa en gestión patrimonial, fiscal, estructuras internacionales y derecho comercial, se han realizado apegadas a las leyes panameñas, añadieron los analistas, que destacaron los avances del país en la lucha contra el blanqueo.
"Nuestra imagen se va a ver afectada, pero la mayor parte de las compañías se conformaron hace años, cuando Panamá no había iniciado las reformas antiblanqueo", explicó el decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá, Rolando Gordón. En los últimos años, añadió, el país ha aprobado una serie de medidas de "gran calado" para evitar que su sistema financiero se utilice para cometer "actos ilícitos".
Entre ellas está la ley 23, de 2015, conocida como "ley antiblanqueo", que blinda el sistema financiero contra el lavado y la financiación del terrorismo. Esa norma creó laIntendencia de Supervisión y Regulación de Sujetos No Financieros, responsable de controlar las actividades inmobiliarias, casinos, casas de empeño y firmas de abogados. La aprobación de la ley 23 propició que el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) sacara en febrero pasado a Panamá de la lista de paraísos fiscales.
Panamá es un país de servicios y hay "cientos de empresas" en el país "que se dedican a gestionar patrimonios", por lo que señaló "hay que preguntarse por qué se ha atacado específicamente" a Mossack Fonseca. Gordón animó a la fiscalía panameña a investigar no solo a las empresas implicadas, sino también a los que cometieron el ataque informático.
"Nuestra legislación es muy flexible y permite crear compañías y venderlas; es algo perfectamente legal", aseveró por su parte el abogado panameño Ernesto Cedeño, que alertó que "lo ilícito es que un abogado preste servicios a un cliente a sabiendas de que éste quiere hacer una sociedad para blanquear dinero".
"Se está dando a entender que Panamá está cobijando actos ilegítimos cuando no es así. Nuestra legislación es seria y severa en lo que se refiere al blanqueo de capitales. No se puede empañar la imagen de todo un país", resaltó Cedeño.
Para el catedrático de Economía y ex candidato presidencial Juan Jované, el escándalo "echa por tierra los esfuerzos que ha hecho Panamá para combatir el blanqueo. Panamá recibe mucha inversión extranjera y ésta se puede resentir a partir de ahora".
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