Ciampini señaló que la madurez de la decisión del voto “crece con el compromiso, no con una determinada edad".
"Trabajo progresivo"
La legisladora indicó que cuando el proyecto llegue a la Cámara planteará un “trabajo progresivo al 2015, que vaya acompañado de un proceso de formación ciudadana más importante que el que hoy se está dando en las escuelas”. Y resaltó: “Los chicos no son los de 1912, saben lo que quieren, no lo ponen en un partido, pero en un montón de cosas son muchísimo más conscientes que nosotros. No hay que estigmatizarlos, hay que potenciarlos”.
Por el contrario, su compañero de bancada, José Brillo, manifestó cuestionamientos al proyecto que establece la posibilidad del voto a los 16 años. “Se propone conceder a los adolescentes el derecho de votar, pero curiosamente es un segmento en el que se comprueba hasta un 60% de desgranamiento en el ámbito educativo, con lo cual interpreto que se están alterando las prioridades, entiendo que lo urgente y prioritario es optimizar y garantizar el derecho a la educación”, indicó.
Brillo también se pronunció en contra del carácter optativo del proyecto.
“Más allá de las cuestiones reglamentaristas respecto del carácter obligatorio que consagra la Constitución Nacional, comparto la preocupación del constitucionalista Daniel Sabsay, quien señaló que el carácter optativo da margen para la manipulación política”, advirtió.
El legislador marcó sus reparos con el proyecto también desde lo psicológico, y citó conceptos de la psicopedagoga Susana Carena de Peláez, quien sostiene que “la etapa adolescente se caracteriza por la ambivalencia, la relativa incoherencia e inestabilidad de las tendencias que lo acompañan” y que ahora “se le quiere asignar al adolescente esta nueva y trascendente responsabilidad”.
Compromiso
Por su parte, Alberto Ciampini, diputado del Frente para la Victoria (FpV), señaló que la madurez de la decisión del voto “crece con el compromiso, no con una determinada edad. Respecto a si debe ser obligatorio o no creo que es algo secundario, hay gente mayor que no vota y que no asume este compromiso, ese tema se verá una vez que se discuta la ley, pero más que lo obligatorio lo importante es que se pueda votar”.
Y añadió: “Toda persona, más allá de que tenga o no 16 años, busca solucionar las temáticas con las que convive, siempre existe este compromiso. Además, va a obligar a un mayor involucramiento en los temas que tenemos que abordar como sociedad.”

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