Trabajadores municipales afectados al corralón municipal y a la planta de reciclado de residuos sólidos urbanos, habrían hecho saber a sus superiores la disconformidad ante el pago parcial de las horas extras trabajadas.
En tal sentido, muchos de los empleados habrían tomado la determinación de no hacer más extras hasta que no se abonen la totalidad de las desarrolladas, y además para no seguir aumentando más sabiendo que por mes se liquidan solo 80.
La postura de algunos asalariados no cayó con beneplácito en quienes imparten órdenes en ambos servicios, y les habrían sugerido que para cobrar las que se adeudan deberían seguir prestando la actividad por más que el cúmulo de horas sea significativo.
La situación genera malestar en el ámbito laboral, porque el secretario y los directores de estas áreas necesitan que cumplan extras, pero hay resistencia ante el pago dividido de las ya trabajadas.
Ausencia del gremio
A su vez, los trabajadores estarían molestos con el Sindicato de Trabajadores Municipales, porque sabiendo la situación que atraviesan algunos empleados no han realizado gestiones para menguar esta situación o revertir la insistencia de quienes dirigen las áreas en seguir trabajando sin cobrar todo lo que se pauta.
Resulta llamativo el silencio gremial ante un manejo impropio del Gobierno, si efectivamente se niega a pagar horas extras que hace trabajar.
Por otro lado, un sector de los asalariados también manifestó su descontento con el aumento escalonado de 30 por ciento, en tres veces, logrado por el gremio, cuestión que no resultaría beneficiosa.
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