En materia de salud, el año cierra con diversos temas en agenda

Cada fin de año es tiempo de balance y la cuestión sanitaria no escapa a esta costumbre. Un escenario complejo exige que en 2014 se encaucen acciones orientadas a hacer de la salud un tema estratégico que atraviese las gestiones políticas y alcance a todos.

El cierre de un año siempre es tiempo de balance y la cuestión sanitaria no escapa a esta costumbre. En el terreno de la salud, tanto pública como privada, el año 2013, ha sido intenso y complejo en varios aspectos.

Las clínicas y sanatorios se han visto atravesados por una situación de crisis que no encuentra aún caminos de solución. Prestadores del sistema han señalado en varias oportunidades las dificultades que afrontan para resolver situaciones que se les presentan por atrasos en los pagos de las obras sociales –fundamentalmente el Instituto Obra Médico Asistencial (Ioma)- y el incremento visibles de los costos prestacionales producto del aumento en el precio de los insumos y la tecnología médica.

Realidad hospitalaria

En el sistema público, en tanto, a algunas dificultades puntuales que se han presentado promediando el año (como el conflicto que puso en jaque al servicio de limpieza en el Hospital, por ejemplo) le sobrevinieron algunos logros como el egreso de nuevos enfermeros que según anuncios del propio ministro de Salud, Alejandro Collia, serán incorporados al sistema hospitalario a partir del 1° de enero, junto con la llegada de nuevo equipamiento.

En el plano de las cuestiones positivas del año, el trabajo realizado por el Servicio de Docencia e Investigación y el funcionamiento de las unidades de residencia constituyen fortalezas que se han traducido en diversas acciones de apertura a la comunidad destacables. La instalación de dispositivos para incrementar la seguridad en el Hospital y disuadir situaciones de violencia que se presentan, generalmente en el Servicio de Guardia, figura entre los datos positivos del balance, aunque la violencia hospitalaria es un fenómeno que parece haber llegado para quedarse, evidencia la crisis de la relación médico-paciente y devela problemas sociales y culturales complejos.

En el cierre de 2013, un fuerte planteo de los médicos, nucleados en la Asociación de Profesionales del Hospital San José, generó la polémica y planteó la preocupación en torno a la realidad que vive el sistema sanitario provincial, del que Pergamino no es ajeno.

En forma pública, los jefes de Servicio del nosocomio denunciaron “el deterioro en el funcionamiento del Hospital” y argumentaron su posición señalando la falta de insumos y de personal.

Los profesionales plantearon: “Vemos que el Hospital ha quedado en condiciones un poco obsoletas con el paso del tiempo y hay muchas cosas que deberían mejorar. La Guardia ha quedado obsoleta, las habitaciones de los médicos no están en condiciones, duermen en un ambiente reducido, tiran colchones en el piso; la comida tanto del personal de guardia como de los enfermeros dista de ser la adecuada. En materia de insumos, a la larga se consiguen, pero muchas veces es a fuerza de insistir, lo que genera un estrés para los responsables de los distintos servicios, porque estamos permanentemente demandando cosas. En relación a la cobertura de cargos, si bien ha habido bastantes nombramientos, siguen siendo insuficientes”.

En la misma línea advirtieron sobre las dificultades que se tienen para recibir derivaciones de pacientes. Al respecto, uno de los jefes de Servicio del nosocomio advirtió: “Lo que escuchamos en el Conurbano, de que se cierran los servicios porque no hay cobertura de cargos o no les pagan lo suficiente, también llega a Pergamino. Tenemos servicios que no están con sus planteles cubiertos y por falta de insumos y por falta de personal estamos transitoriamente, pero en forma sostenida hace meses, rechazando derivaciones. Este es un Hospital Interzonal que debe hacerse cargo de derivaciones de la zona y no estamos en capacidad de dar respuesta a esas derivaciones no sólo en Terapia Intensiva de Adultos sino en otros servicios críticos, con lo cual se resiente la atención y muchas veces no podemos recibir pacientes porque no tenemos insumos”.

Desde la dirección del nosocomio, en tanto, no tardó en llegar la respuesta a las denuncias formuladas por los profesionales. En un comunicado entregado la semana pasada a los medios de comunicación se rebatió cada uno de los argumentos esgrimidos por los jefes de Servicio y se señaló, entre otras cosas, que: “En el transcurso del año 2012 se jubilaron cuatro enfermeras y en el año 2013 ocho. En cuanto a ingresos, merced a la activa política de formación de nuevos profesionales encarada por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires a través del Programa ‘Eva Perón’, en el año 2012 fueron 27 los ingresantes, y en el actual 32. Además ingresaron 22 personas en vigilancia, 63 en limpieza y 34 profesionales. Jamás en décadas ha ingresado tal número de empleados en el ámbito hospitalario. Y los profesionales de la Cicop se preguntan cuál es la llegada que tiene esta dirección ante las máximas autoridades sanitarias provinciales”.

En la respuesta, las autoridades del Hospital San José deslizaron un cuestionamiento hacia los médicos que no cumplen los horarios: “El accionar diario de nuestra institución en más de una ocasión se ve resentido, más que por la falta de personal e insumos por la falta de cumplimiento de los horarios y de las obligaciones de algunos profesionales, que no sólo implica el correcto accionar médico sino también un adecuado trato con respeto y contención para con aquellos que recurren a nosotros con la angustia que provoca la pérdida de la salud y en muchos casos por la carencia de recursos para afrontar la situación en otro ámbito que no sea el hospitalario”.

Sobre la política

Con la polémica instalada, lo que subyace al diálogo entre autoridades hospitalarias y profesionales es la cuestión de la política. En los últimos tiempos parece haberse instalado el debate en torno a la intromisión de la política partidaria en el nosocomio, abriendo la polémica sobre un tema sensible que muchas veces posiciona al Hospital como un escenario en el que parecieran jugarse otras cuestiones, bastante distantes de las propiamente sanitarias.

La salud municipal

En el subsistema municipal de Salud, durante 2013 se sucedieron una serie de acontecimientos que marcaron la agenda sanitaria del año. En el plano de las dificultades, ocurrieron conflictos con profesionales debido a la demora en los pagos y a condiciones laborales de los profesionales médicos que no siempre son las adecuadas. En varias oportunidades los profesionales del Programa Médicos Comunitarios se vieron afectados por la demora en el cobro de sus haberes, situación que luego se fue normalizando y que permitió cerrar el 2013 con los “pagos al día” según se señaló desde la Dirección de Programación y Gestión de Programas de Salud del Municipio.

La presentación del Programa Cien (Control Informatizado de la Embarazada y el Niño), fue uno de los anuncios en materia sanitaria más significativos del año. Sin embargo, y aunque presentado con un acto formal en el Concejo Deliberante, algunas diferencias internas y cuestiones operativas generaron demoras en la instrumentación del programa y aún quedan pendientes cuestiones de la articulación con el Hospital San José y con el subsistema privado que resultan claves para el uso de esta herramienta.

En el plano de los aspectos positivos, la incorporación del Servicio de Oftalmología en el sistema público de salud municipal significó un logro por cuanto se trata de una prestación que vino a complementar el servicio que se brinda en el Hospital San José. También el Programa de Salud Bucal; el Programa de Salud Deportiva Responsable; las acciones integradas con otras instituciones para la prevención y promoción de la salud; y el incremento significativo del número de pacientes que se atienden en los Centros de Atención Primaria, aparecen entre las cuestiones destacadas del año.

Menos mortalidad infantil

La mortalidad infantil es sin lugar a dudas uno de los datos más sensibles del sistema sanitario y el descenso de sus índices, un logro del sistema en su conjunto.

Aunque por lo bajo, los propios actores discuten sobre el indicador y desde el Ministerio de Salud aún no se han informado las cifras definitivas correspondientes al año 2013, oficialmente desde la Subsecretaría de Salud del Municipio, sobre el final de la gestión del doctor Gerardo Monacci, se informó que el índice es de 6,53 por mil, una cifra que de ratificarse resultaría sensiblemente menor a la que históricamente venía manejando Pergamino y que incluso superaba a la media nacional y provincial.

Ahora bien, las causas por las cuales mueren los bebés (prematurez, malformaciones), exige que se potencien acciones de trabajo coordinado entre el primero y segundo nivel de atención y que se insista en el adecuado control del embarazo.

Otros actores

El año 2013 ha sido de nutrida actividad para otros actores del sistema sanitario. La Región Sanitaria IV, además de ejecutar y coordinar las políticas que bajan desde el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, ha desplegado una nutrida agenda de trabajo en el área de capacitación y a lo largo del año los referentes de los distintos programas han trabajado en la organización de jornadas y actividades que han favorecido la promoción de la salud y la formación de recursos humanos.

En otro ámbito, el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas “Julio Maiztegui” ha desarrollado con normalidad sus tareas en la coordinación del Programa Nacional de Lucha contra la Fiebre Hemorrágica Argentina y ha cumplido con sus metas de producción de la vacuna Candid I que previene el Mal de los Rastrojos.

También ha profundizado el análisis de nuevas estrategias de abordaje de la enfermedad en la preocupación de generar conciencia respecto de la necesidad de tener presente que la Fiebre Hemorrágica Argentina es una enfermedad endémica no erradicable que sigue causando muertes, muchas de ellas debido a la falta de alerta que existe en el sistema sanitario respecto de este mal.

A la par de ello se ha trabajado en las demás áreas de competencia de la institución. Las jornadas “El Maiztegui abre las puertas a la comunidad” creó una vez más el espacio propicio para “hacer ciencia y educación para la salud” mostrando a estudiantes secundarios la tarea que se realiza en las distintas áreas del prestigioso centro de investigación.

Nuevos aportes

Como parte de las acciones sanitarias del año, durante 2013 se ha fortalecido el trabajo de organizaciones creadas para promover la salud. La labor desarrollada por la Fundación Leandra Barros, en el Centro de Día del Hospital San José; y las acciones impulsadas por la Fundación OncoSalud para la prevención del cáncer, figuran entre los aportes positivos del año.

Otros espacios

A lo largo de 2013 fue nutrida y variada la actividad desarrollada por otros espacios de salud como el Hospital de Día de Salud Mental que funciona en el predio del Hospital San José y que celebró su primer año de funcionamiento.

También fue intenso el plan de trabajo del Centro de Día Terapéutico “Padre Galli”, donde se aborda de manera integral la prevención y atención de las adicciones.

Como datos positivos del año se suman los servicios que aunque no propiamente de salud, se brindan en el Hogar Municipal de la Tercera Edad y en el Hogar Convivencial de Niños que fue reabierto a mediados de año.

Más conciencia

Durante el año se concretaron varios operativos de ablación de órganos realizados por el Cucaiba, producto del crecimiento de la voluntad ciudadana de donar órganos. Cada dispositivo puesto en marcha en este sentido encierra la solidaridad, un valor que merece destacarse. Pero también pone en evidencia cómo funcionan los distintos resortes del sistema sanitario para propiciar estas acciones. Cada ablación que pudo concretarse habla de una mayor conciencia ciudadana, pero también de cómo funcionan los servicios de cuidados críticos que demuestran competencia e idoneidad están a la altura de rigurosos protocolos.

Tiempo de cambio

A nivel político, el cambio de autoridades en la cartera sanitaria local y la jerarquización del área de Salud a partir de la creación de una Secretaría – hasta el momento funcionaba como Subsecretaría dependiendo de la Secretaría de Acción Social- abre un marco de expectativa en relación a políticas que puedan implementarse en materia sanitaria para consolidar un sistema de atención primaria que esté a la altura de las características de Pergamino.

El gran desafío del doctor Leandro Peñaloza, secretario de Salud del Municipio, es trabajar en el diseño de políticas de Estado que trasciendan nombres y gestiones.

Inventario

Esta reseña de temas enumerada en este informe de ninguna manera agota lo acontecido en materia sanitaria, simplemente destaca algunas de las principales acciones impulsadas por los diversos efectores del sistema de salud que ocuparon lugar en la cobertura de LA OPINION y que por lo positivo o lo negativo merecen destacarse para redoblar esfuerzos, construir pilares y avanzar en la generación de un sistema de salud acorde a las necesidades de los pergaminenses.

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