En una definición muy emocionante, y con Matías Rossi siguiendo la competencia desde un talud por el abandono, paradójicamente el primero del año, el piloto del Toyota Team Argentina se convirtió en el monarca del Súper TC2000. Es el cuarto título contemplando los de TC2000 y el segundo con el TTA.
Manteniendo la posición en la largada de la prueba, detrás de Agustín Canapino -finalmente ganador con su Chevrolet Cruze-, Matías hacía lo que debía para ser campeón. Sin embargo, a partir de la cuarta vuelta, una falla eléctrica comenzó a complicarlo. Primero perdió el lugar con Emiliano Spataro (Renault Fluence) y dos giros después, le ocurrió lo mismo con Facundo Ardusso (Fiat Linea).
No obstante, el cuarto lugar seguía siendo positivo aunque el inconveniente lo preocupaba. Y cuando parecía que la falla había desaparecido, en la 15ª vuelta el motor se detuvo y ahí la ilusión de festejar al pie de la Cordillera de los Andes se empezó a diluir.
“Es increíble. Tengo sensaciones encontradas. Viví la carrera con mucho nerviosismo por la falla y después tuve que seguirla desde el talud, sin comunicación con el equipo. Sinceramente tengo mucha felicidad, mucha emoción. Así son las carreras, por eso no hay que festejar antes. Pensé que no me alcanzaba para ser campeón. No sabía de los resultados y pensé que teníamos que seguir peleándola una carrera más”, afirmó un emocionado Matías quien, paradójicamente, festejó su primer título en la categoría, el cuarto contemplando los de TC2000, en la única carrera que abandonó en el año.
“Ha sido un año espectacular, increíblemente el de hoy es el primer abandono en el año. Lo viví con mucho nerviosismo cuando se paró el auto. No estaba en los planes el abandono porque venía con un buen ritmo. No quería abandonar. Estaba regalado en el talud mirando la carrera y cuando vi que Spataro terminó segundo empecé a pensar que habíamos ganado el campeonato”, agregó Rossi quien no desertaba una competencia de STC2000 desde la quinta fecha del torneo de 2012, el 10 de junio, en General Roca.
“Siento la misma emoción que el primer campeonato de TC2000 en 2006. Tengo una inmensa felicidad por el campeonato. Se lo quiero dedicar a todo el TTA, a Darío Ramonda, a Diego Bruna que siempre digo que es un placer trabajar con él, a todos los chicos del equipo, a mi familia y a mis amigos, que me bancaron y apoyaron durante un año complicado”, agregó el Misil visiblemente emocionado quien, uniendo las estadísticas del STC2000 y el TC2000, solamente es superado en cantidad de títulos por su ídolo juvenil, Juan María Traverso quien suma siete.
Pasada esta definición sumamente emotiva, Matías y el TTA festejarán debidamente el tercer campeonato (dos con Rossi y el restante con Fontana en 2002). “Y tenemos que pensar en terminar de la mejor forma en Potrero de los Funes”, concluyó el flamante campeón, reflejando su profesionalismo y hambre de gloria.
CARRERA - SAN MARTÍN - 23 VUELTAS
1º Agustín Canapino (Chevrolet Cruze), en 36m57s514
2º Emiliano Spataro (Renault Fluence), a 0s428
3º Facundo Ardusso (Fiat Linea), a 1s777
4º Leonel Pernía (Renault Fluence), a 3s749
5º Guillermo Ortelli (Renault Fluence), a 5s541
6º Mariano Werner (Toyota Corolla), a 6s245
7º Ricardo Risatti (Honda Civic), a 7s339
8º Néstor Girolami (Peugeot 408), a 7s585
9º Franco Vivian (Chevrolet Cruze), a 8s641
10º Bernardo Llaver (Toyota Corolla), a 11s101
Ab. Matías Rossi (Toyota Corolla), a 12 vueltas
Campeonato
1º Matías Rossi (Toyota Corolla), 219 puntos
2º Leonel Pernía (Renault Fluence), 180
3º Facundo Ardusso (Fiat Linea), 150
4º Néstor Girolami (Peugeot 408), 129
5º José María López (Fiat Linea), 115
6º Agustín Canapino (Chevrolet Cruze), 145
7º Mariano Werner (Toyota Corolla), 120
8º Bernardo Llaver (Toyota Corolla), 92
9º Guillermo Ortelli (Renault Fluence), 81
10º Christian Ledesma (Honda Civic), 66

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