Mata a novia travesti y la entierra bajo la mesa de la cocina

Mata a novia travesti y la entierra bajo la mesa de la cocina

La muerte de una travesti, con ribetes escalofriantes fue esclarecida rápidamente por la policía pilarense, con el supuesto homicida detenido.

El espeluznante suceso aconteció en la localidad de Manzanares en donde el asesino convivió casi una semana con el cuerpo de su pareja, que había enterrado en la cocina de la vivienda que compartían.

Todo salió a la luz cuando otra familia vecina notó la ausencia de la víctima y preguntó al sospechoso si sabía dónde estaba recibiendo como respuesta solo evasivas. La detención se produjo horas después del hallazgo del cuerpo.

El hecho se conoció cerca de las 21 del último sábado, cuando la familia propietaria de la vivienda ubicada sobre la calle Río Orinoco –entre Volponi y Jiménez, barrio Luchetti, de Manzanares- sospechó de la prolongada ausencia de la persona que vivía junto a su pareja, en una casilla en el fondo de la misma propiedad.

Se trataba de un transexual de 55 años identificado como Rodolfo Carrizo, quien vivía en ese lugar desde más de un año junto a su pareja, un joven de 22 años identificado como Julio Martínez.

El principio del fin habría comenzado en la noche del sábado 15, cuando –según contaron los testigos a la policía– la víctima había discutido con Julio de forma violenta durante varios minutos, hasta que finalmente se dejaron de escuchar los golpes y agresiones entre la pareja. Tras ese hecho, Martínez continuaba sus quehaceres de manera normal, cocinando, lavando la ropa y durmiendo en la humilde casilla de madera de nueve metros cuadrados, con piso de tierra cubierto apenas por una alfombra de color verde.

Al pasar los días y ante la notoria ausencia de Rodolfo, la familia amiga insistía en preguntarle a Julio quien aseguró que él mismo la había acompañado hasta la casa de su hermana, ubicada en la localidad de José C. Paz. En otras oportunidades aducía que no sabía nada de nada, que se quedaran tranquilos que ya iba a aparecer.

Mientras tanto los llamados y mensajes al celular de Carrizo nunca eran contestados. Pero un llamado a la hermana domiciliada en la localidad paceña, aumentó mas las sospechas de que algo había pasado.

Rodolfo nunca fue a visitarla en los últimos quince días.

Recién en el mediodía de éste último domingo –una semana después– se le volvió a preguntar a Julio sobre Rodolfo y sus respuestas eran evasivas. Por eso, el propietario de la vivienda fue hasta la casilla de Martínez, quien se encontraba con el torso desnudo y portando en su cintura un puñal estilo navaja, volviendo a reiterar su desconocimiento del paradero de su pareja.

Pero lo más significativo es que el hombre, al asomarse a la puerta de la casilla de madera, inhaló un olor nauseabundo.

Las sospechas se fueron profundizando hasta que cerca de las 21 horas del mismo día, el matrimonio dio aviso a la policía sobre lo que estaba aconteciendo. Instantes después arribaban al lugar, el comisario de la seccional Pilar 1ª, Marcelo Guzmán y el encargado del destacamento de Manzanares, Sub comisario Eduardo Donadío, quienes comenzaron las actuaciones.

Pero al requisar el lugar, los policías con los dueños de casa y otros testigos, se hallaba con el cuerpo que se encontraba enterrado boca arriba en lo que sería el sector de la cocina debajo de la mesa de la humilde casilla y con una mano semidescubierta.

El cuerpo sin vida estaba vestido con un pantalón corto oscuro y una remera clara, tenía un profundo corte en el sector izquierdo del cuello. Además de estar tapado con tierra, sobre él se encontraba prolijamente colocada una alfombra que cubría todo el piso de esa habitación.

El olor nauseabundo que despedía el cuerpo, que se encontraba en un avanzado estado de descomposición, originó la pronta hipótesis policial que determinaba que el primer y mayor sospechoso, era precisamente la pareja de la víctima.

 

Detenido

Los investigadores creen que el homicidio fue el mismo sábado de la discusión entre la pareja y que luego el asesino continuó viviendo normalmente con el cuerpo enterrado. Simultáneamente, la policía realizó un operativo de búsqueda de Martínez, logrando ubicarlo cerca de las 4 de la mañana de ayer, cuando caminaba tranquilamente por la ruta 8 a la altura de la calle Río de Janeiro, del barrioMorelli, con dirección al centro de la ciudad de Pilar.

Cuando fue interceptado, no opuso resistencia y se entregó pacíficamente. Ya con tanta evidencia en su contra, el acusado por el homicidio, habría aceptado ante la policía ser el asesino.

De cualquier manera, el imputado por el homicidio debe aún declarar ante la Fiscalía en las primeras horas de la tarde de hoy.

El titular de la Jefatura Distrital de Pilar -Comisario Inspector Jorge Aguilar afirmó a El Diario que el escalofriante homicidio “está totalmente esclarecido”.

El hecho caratulado como “Homicidio” recayó en la UFI Nº 1 de Pilar a cargo de Marcos Petersen Victorica.

 

Doble vida 

La víctima del homicidio era conocida en la zona como el pai Rodolfo, del rito umbanda. Por las noches, con el nombre de Romina, ejercía la prostitución en las inmediaciones de la ruta 8.

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