Asegura haberlo visto llegar a su casa del barrio Romero con el torso desnudo la madrugada de los crímenes. En tanto, una pericia complica al otro acusado, Quiroga. Durante un careo, un testigo se retractó. Todas las fotos de la undécima jornada.
Patricia Godoy era vecina de Martínez al momento del hecho. Ante los jueces, afirmó que en la madrugada del 27 de noviembre de 2011, al volver a su casa tras cenar con su cuñado vio a su vecino llegar en un auto “grande” y bajarse con el torso desnudo, en pantalón corto y con ropa en la mano. Dijo no haber visto qué calzado llevaba puesto y que era entre la 1.30 y 1.40 de la madrugada. “Bajó (del vehículo) caminando normalmente”, recordó. Y a preguntas del juez Santiago Paolini explicó que el rodado se fue del lugar a una velocidad “normal”.
A la mujer le llamó la atención que el auto de Martínez estaba “parado (estacionado) en la calle”. Según describió, la zona estaba oscura, las casas del barrio no tenían iluminación externa y afirmó que cuando observó al acusado las luces del auto del que bajó estaban encendidas y daban en la cara de ella. La testigo quedó a disposición del tribunal y no podrá presenciar las audiencias ante una eventual nueva convocatoria para dar testimonio.
Tomas Alberto Moreyra no conoce a las víctimas ni a los acusados. Vive frente a la casa que alquilaba Martínez pero nunca tuvo trato con él. Fue testigo del primero de los allanamientos a la casa del acusado. La noche del crimen vio el auto del acusado estacionado en la puerta de la casa. Aclaró que pocas veces dejaba el vehículo fuera del garaje pero cuando lo hacía quedaba parado “en la explanada” de acceso, un sector distinto al que, según la testigo Godoy, estaba estacionado aquella noche el Fiat Uno color blanco de Martínez.
El testigo recordó que a la mañana siguiente, el domingo 27 de noviembre, vio a Martínez esposado y rodeado de policías. Estaba sospechado, pero no había orden de detención escrita contra él. También confirmó que la cuadra donde vivía el acusado “no estaba iluminada” y se quejó de que “ahora tampoco”.
Huellas. Cristian Méndez, el perito en criminología que dictaminó en relación a las pisadas encontradas en la escena del crimen y rubricó que son compatibles con las improntas plantales de Javier Quiroga dio detalles del informe.
Aclaró que el dictamen “no da certeza” sino que es “orientativo”. Explicó que trabajaron con el protocolo de “huellas seriadas” (en situación de paso caminante), no con “huellas aisladas”.
El informe de la pericia de huellas de pisadas practicadas por los acusados da cuenta que las marcas de suela de zapatillas Topper ensangrentadas que fueron encontradas y fotografiadas de la escena del crimen son compatibles con las de Quiroga, cuyo ADN fue levantado de los cuerpos de dos de las víctimas y de distintos sectores y objetos del trágico PH. “Martínez quedó descartado por las diferencias halladas en el análisis de las pisadas”, explicó el experto con más de 25 años de experiencia en investigaciones criminales.
En el documento al que accedió Diagonales, Méndez señala que del estudio comparativo de las pisadas del lugar del hecho respecto de las obtenidas en sede pericial de parte de los sospechosos, se desprenden que los rastros criminales corresponden a Quiroga. “Quiroga es el posible generador de las huellas” sentenció. Cabe recordar que en su primera declaración ante los jueces, También dio indicios que el autor de la masacre fue una sola persona y señaló a Quiroga en ese rol.
Luego, la sala de audiencias se transformó en un ambiente pericial. Por unos minutos fue desalojada para desplegar en el piso las seis láminas de papel con las improntas de los acusados (tres pasadas de cada uno de ellos). Con las planchas de cartulina en el suelo, el perito explicó la metodología de trabajo, los valores obtenidos en base a cálculos matemáticos y geométricos que fueron realizados en conjunto con un experto en planimetría y un arquitecto. Todo eso nutrido con publicaciones científicas de antropología.
Careo. Dos testigos que declararon en audiencia del martes 20 de mayo se enfrentaron cara a cara debido a dos versiones distintas sobre un mismo punto. Uno dijo que ningún integrante de su familia practica karate y aseveró que los acusados no se conocían antes del hecho. Otro dijo lo contrario.
José Luis Nitolli es tío político de Quiroga. Confirmó que de chico lo bautizaron “La Hiena” por el sonido de su risa. Sostuvo que ningún integrante de su familia practica karate y dijo que los acusados no se conocían antes de la masacre.
Julio Cejas conoce “de vista” a Quiroga, de quien fue vecino. Nunca lo vio junto a Martínez. En su declaración sostuvo que escuchó comentarios en el barrio que “uno de los Nitolli” practicaba karate en un club del barrio “La Granja o Santa Ana” junto a “Martínez” y que Quiroga formaba parte de ese grupo de amigos. El testigo no pudo aclarar quién le dio esa versión ni identificar con nombre o alguna seña particular a la persona mencionada como “Martínez”.
Ante estas dos versiones distintas, la defensa de Osvaldo Martínez solicitó un careo entre los testigos. Nitolli se mantuvo en su versión, Cejas se retractó y dijo: “Nitolli no me dijo nada”.
Lo que viene. La próxima audiencia del juicio será este viernes 23 de mayo, a las 9. Los testigos Catalina Céspedes, Oscar Videla y José Fabián Lencina serán trasladados compulsivamente a que declaren, ya que fueron notificados y no se presentaron. Ante ese panorama, los jueces determinaron que comitivas policiales vayan hasta el domicilio de los declarantes y los transporten en patrullero.
El juicio oral está a cargo del Tribunal Oral Criminal III de La Plata integrados por los jueces Ernesto Domenech, Andrés Vitali y Santiago Paolini, por las secretarías de Andrea Lamamy y Romina Marchioni.
El 27 de noviembre de 2011 fueron asesinadas Susana De Bárttole (63); Bárbara Santos (29), novia de Martínez al momento del hecho; Micaela Galle (11), hija de Bárbara, y Marisol Pereyra (35), amiga de las otras víctimas adultas, todas masacradas a golpes y puñaladas en un departamento de calle 28 entre 41 y 42, hecho descubierto el domingo 27.
Oficios. Los abogados Marcelo Ponce Nuñez y Ernesto Martín (representantes de Daniel Galle, padre de la niña asesinada) enviarán oficios a varios medios de comunicación solicitando las copias de las cartas que Martínez enviaba a diferentes medios de comunicación durante su encierro carcelario, con el objetivo de que sean analizadas por peritos psicólogas y psiquiatras.
Los escritos serán remitidos a los diarios Diagonales y El Día (ambos de La Plata) y a los medios digitales Página 95 y Primera Página, éste último de Ensenada.
También se pedirán una serie de informes en relación a una serie de mensajes de textos en los que Galle le habría pedido a la madre de su otra hija que no se presente a declarar en el juicio porque es todo una “mafia”, confirmaron fuentes del caso consultadas.
Además el letrado Ponce Nuñez solicitó que la mujer (cuya identidad se mantiene en reserva) solicitó que sea sumada al programa de protección de testigos.
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