El albañil imputado volvió a señalar a Osvaldo Martínez como el autor del cuádruple femicidio. Pidió perdón a los familiares de las víctimas por “no haber podido hacer nada” para evitar el salvaje crimen.
El debate por el cuádruple femicidio de la Loma, perpetrado el 27 de noviembre de 2011, se reanudó este lunes con la declaración de Javier Quiroga, uno de los imputados por la masacre que conmocionó a la ciudad. En su testimonio volvió a cargar contra Osvaldo Martínez, el otro acusado, a quien identificó como el autor de los homicidios. El albañil pidió perdón a los familiares de las víctimas por no haber podido reaccionar durante la sangrienta escena y aseguró tener miedo. Este martes vuelve a prestar declaración el remisero Marcelo Tagliaferro y, para el miércoles, lo hará el propio Martínez.
La audiencia estuvo cargada de emoción ante las palabras de Javier Quiroga, quien negó haber participado de forma activa del salvaje episodio y detalló durante cerca de tres horas cómo fue la secuencia de los hechos. Así, el imputado se sentó frente a los jueces del TOC Nº 3 y volvió a acusar a Osvaldo Martínez como el homicida.
El albañil contó que el sábado 26 de noviembre se encontró con Martínez. Según su declaración, el estudiante de ingeniería fue a verlo a su casa del barrio La Granja y le pidió un trabajo para realizar en el PH de calle 28, donde fueron perpetrados los crímenes. “También me habló de que no pegaba una con Bárbara, que era su novia”, dijo Quiroga.
El acusado especificó que Martínez lo visitó alrededor de las 17 de ese día, versión que se contrapone con lo expuesto por Ismael Martínez, hermano de Osvaldo, quien manifestó que a esa hora ambos estaban en el centro de Berisso.
Quiroga relató que en el interior del departamento de las víctimas se dispuso a realizar los arreglos por los cuales había sido convocado. “Arreglé unos cajones hasta que llegó él y de pronto escuché un `ay´ de Susana”, dijo. Y agregó: “Yo estaba asustado, creí que iba a ser una víctima más”.
El albañil imputado, del cual hallaron su rastro de ADN en las uñas de algunas de las víctimas, sostuvo que Martínez utilizó un revolver y que con una cuchilla lo cortó en su mano. Quiroga aseguró además que el ex novio de Bárbara Santos llegó al lugar cerca de las 22:15.
Contó además que esa noche Martínez salió sólo una vez del PH a recibir a Marisol Pereyra. El dato colisiona con lo expuesto por Marcelo Tagliaferro, ya que el remisero había señalado que vio a Martínez en dos ocasiones: una cuando salió a atender a Marisol Pereyra –la última de las víctimas- y otra cuando le avisó que la mujer se quedaría tomando mate.
En medio de su relato, Quiroga pidió perdón a los familiares de las víctimas por “no haber podido hacer nada para salvarlas”, aludió que sufrió una parálisis como producto del miedo que tuvo y que se retiró de la sangrienta escena tratando de no pisar nada. “Me fui más o menos 15 minutos después que Martínez, con la mano ensangrentada y en una bicicleta con la cual había llegado”, indicó.
El debate, que ya entró en su etapa final, se reanudará este martes con la declaración del remisero Tagliaferro, quien fue citado para contestar preguntas aclaratorias por el co-defensor de Martínez, Marcelo Mazzeo. El propio Tagliaferro fue denunciado por falso testimonio.
El 27 de noviembre de 2011, los cuerpos de Bárbara Santos (29), Susana De Bárttole (63), la niña Micaela Galle (11) y Marisol Pereyra (35) aparecieron masacrados. La escena del crimen mostraba un baño de sangre y pisadas. El fiscal asegura que dio por probado que Martínez convenció a Quiroga para que lo ayude en la ejecución de la empresa criminal, pero en el departamento y en el cuerpo de dos de las víctimas solo hay rastros que involucran a Quiroga, según estudios científicos y forenses.
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