Sergio Martínez sufrió pero defendió esta noche por la vía de las tarjetas (115-112), ante más de 40 mil personas en Vélez y un país en vilo la corona mundial de los medianos, versión Consejo Mundial de Boxeo frente al duro inglés.
Los tres jurados de la pelea dieron una tarjeta de 115-112 en favor del púgil bonaerense, que cayó en el octavo asalto pero que dejó una buena imagen para los jueces en los últimos dos rounds, en los que al inglés le faltó decisión para cerrar el combate y alzarse con el título.
Ese factor fue decisivo para las autoridades, con un retador al que le fatló coraje y asumir el riesgo para cerrar una faena que le era favorable. En cambio, allí Martínez mostró su temple, aún con su mano izquierda averiada y revirtió con lo justo un trámite que le era desfavorable.
Otra vez 'Maravilla' le puso dramatismo y sufrimiento a una pelea que quedará para la historia, por el desarrollo cerrado, porque el público quizás esperaba más de él y por el epílogo, en donde lastimó al inglés.
La lluvia dijo presente en la zona de Liniers alrededor de las cuatro de la tarde y hasta el final no paró de caer agua, factor que agigantó al público desde las gradas del estadio, en una noche histórica.

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