El Rojinegro, con un buen planteo y defendiendo su ventaja inicial, le rompió la hegemonía al Fantasma y ganó su primer clásico de la temporada. Ahora, se enfrentarán por el Super-8.
En una actuación casi sin fisuras en defensa y manteniendo una llamativa regularidad durante todo el juego, San Martín apretó los dientes para ganarle por primera vez en la temporada a Regatas Corrientes, por 69 a 82, y así quedarse con el primer clásico de la temporada sobre cuatro jugados. En el partido, que se disputó en el estadio “José Jorge Contte”, la nota la dio el escolta y figura de Regatas, Paolo Quinteros, que fue descalificado del juego. Los parciales fueron: San Martín: 19-12, 42-33 (23-21), 64-55 (22-22), y 82-69 (18-14), y el goleador de la noche fue el interno norteamericano del Rojinegro, James Williams, con 17 puntos. Ahora, ambos conjuntos reeditarán el clásico en el Super-8.
De entrada, San Martín se plantó bien en defensa ante un Regatas al que le costaba despertar. Con dos simples de Miguel Gerlero y un doble de Matías Lescano, la visita se adelantó 0-4 y de a poco fue haciendo suyo el dominio y el marcador de 6-11. Por Phillip Mc Hopson, el local logró igualar en 11 y superar por primera vez 12-11 a falta de 4 min. La visita no sintió el golpe, más bien se sobrepuso con un John De Groat determinante en el tramo final para sellar la victoria parcial por 12-19.
Nuevamente por Gerlero, el Rojinegro estiró a 12-21 -logrando un miniparcial de 0-10-, mientras que el Fantasma revivió con un triple de Quinteros para achicar a 15-21. Regatas había logrado aplacar el envión visitante, pero nuevamente 3 de Diego Ciorciari elevaron la ventaja a 18-24, a 6 min 45 s, y otros tres de Lescano sirvieron para estirar la diferencia de 9 (20-29), a falta de 4 min 51 s. Un Mateo Bolívar muy activo alargó la primera diferencia de 12 (20-32), y la mantuvo en 24-36, hasta que, sobre la chicharra, Marcellus Sommerville acertó de tres para cerrar el tablero del primer tiempo en 33-42.
La tercera parte tuvo todos los condimentos, donde San Martín llegó a estar 20 puntos arriba. De entrada, Sommerville continuó con su protagonismo para poner en partido al local, pero la visita emparejaba y no lo dejaba ir, y así, al promediar el parcial, Gerlero llevó nuevamente a 12 (39-51). Ergo, la nota la dio Quinteros, quien reaccionó por una falta técnica sancionada y fue descalificado por el juez Fabricio Vitto a falta de 4 min 16 s y con el tablero 41-53, que después De Groat cristalizó en 41-56. Y San Martín aprovechó el nerviosismo local para estirar la diferencia a una máxima de 20 (42-62). Sin embargo, y contrariamente a lo esperado, Regatas no se resignó y siguió descontando para que al final Hopson convierta un doble para cerrar otra vez por diferencia de nueve: 55-64.
Williams fue el gran protagonista en el arranque para que el Santo retomara el aire para 55-69. Sin embargo, Regatas no daba nada por perdido y, a pesar de muchos tiros fallidos, Brussino logró acertar para achicar a 8 (63-75) a menos de 4 minutos del cierre. El final se tornó enredado y disputado y los dos perdieron hombres por acumulación de faltas, pero los dirigidos por Sebastián González lograron hacer trinchera de la ventaja obtenida y así festejar por primera vez en el clásico, por 69 a 82, en su vuelta a la Liga.
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