Tras la lectura de la sentencia el fiscal Martín Pizzolo emprendió viaje a Lomas de Zamora a horas del nacimiento de su primer hijo. Minutos antes había recibido el abrazo fuerte de los familiares de las víctimas de la tragedia de la combi. Reflexionó sobre la condena y el proceso judicial, y afirmó que este fallo sentará un precedente a nivel nacional.
La primera reflexión que hizo el fiscal Pizzolo fue “la satisfacción del trabajo realizado de una causa que desde un primer momento llevé adelante y el hecho de haber arribado a la sentencia de cuatro años de cumplimiento efectivo que es, además de ejemplificadora, importantísima a nivel nacional ya que no existen antecedentes de este tipo de casos”, contó.
A partir de ahora la defensa goza del derecho de poder apelar a esta sentencia, de recurrirla y que sea tratada por un organismo superior.
Respecto de los fundamentos de la jueza Desiata, comentó que cuando la misma habló de los atenuantes él ni siquiera hizo mención porque el único que podía llegar a existir era la carencia de antecedentes, pero que no hacen al hecho en cuestión, "no fue dura sino que fue realista", comentó.
"Personalmente creo que hay una cuestión muy clara acá, hay un vacío legislativo entre lo que es la pérdida de una vida humana y la penalidad máxima que tiene un homicidio culposo. Estamos satisfechos porque la imputada recibió cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo, cuando nosotros decimos que en un homicidio doloso la pena pica de ocho a veinticinco años, entonces en este vacío legislativo que hay sentencias ejemplificadoras como la de la Dra. Desiata para mí son importantísimas, sobre todo para la gente", afirmó.
La fiscalía había pedido cinco años para la imputada Natalia Gómez Portilla, pero Pizzolo remarcó que está "más que conforme con los cuatro años y los diez de inhabilitación para conducir".
Con respecto a la carencia de señalización en el lugar del hecho, el fiscal argumentó que la falta o no de la misma no tuvo incidencia, "la mujer hacía mucho tiempo que pasaba por ahí y hubieran estado o no las señalizaciones, el accidente hubiera ocurrido de igual manera", aseguró.
Para Pizzolo su trabajo suele ser muchas veces ingrato, porque si no se puede llegar a una condena por diversos factores el mismo termina siendo un fracaso muy serio para el fiscal, "que la gente me abrase y agradezca mi trabajo es la mejor recompensa", reconoció.
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