El Verdinegro pasó por encima a un Boca desconocido y empató 1-1 como local. Es más, mereció ganar, pero no tuvo fortuna. El Xeneize fue un papelón futbolísticamente. Orión se fue expulsado por una patada descalificadora a Bueno, que sufrió una grave lesión. El equipo sanjuanino sigue invicto en su casa y frenó al “cuco” del torneo.
Dejó chiquito a Boca y sus estrellas. Osvaldo y Lodeiro no estuvieron en cancha. El Dream Team del momento quedó en Buenos Aires, porque anoche en Concepción no estuvo y pasó un papelón. San Martín lo pasó por encima de principio a fin. Con la actitud que San Martín jugó este partido es para pararse y aplaudirlo. Hizo que el xeneize ponga los pies sobre la tierra. El Verdinegro empató 1-1 como local ante Boca y estiró el largo invicto que tiene en el Hilario Sánchez. El equipo sanjuanino mereció más, hasta ganar por 4 goles de diferencia. No es una exageración, Boca no pasó casi la mitad de la cancha. Fue el peor partido del 2015 y San Martín fue el rival más duro del torneo.San Martín está para más, lo demostró en el Nuevo Gasómetro y ayer ante el “cuco” Boca.Al minuto de juego el Verdinegro creó la primera chance con un cabezazo de Bueno, que se fue cerca. Luego Figueroa intentó una chilena que se fue besando el palo. Boca no pasaba la mitad de la cancha, no reaccionaba. Sus estrellas no aparecían, el xeneize estaba dormido y estático. Lodeiro no creó juego, sintió la ausencia de Gago. Todo lo contrario en San Martín que de la mano de Gelabert fue para delante con confianza y decisión. Estas chances las lamentó, porque en la primera jugada que tuvo el equipo de la Rivera facturó. Gelabert tocó el balón con la mano, Loustau pitó penal y Osvaldo con gran categoría convirtió. No había justicia en el marcador, porque el Verdinegro no merecía ir perdiendo. Aún así Boca no justificó la ventaja, San Martín se lo comió crudo en cada pelota, en cada rebote. Lo anuló en el campo de juego y !ojo! con fútbol. En el final el Cata Díaz metió un cabezazo en el palo que hubiese sido demasiado premio para un planteo muy mezquino.En el complemento el conjunto de Mayor siguió aprovechando el desconcierto del equipo xeneize. Con Iberbia por izquierda y Gómez por derecha ganó siempre. Gelabert fue una fiera en el medio, quitó, jugó y hasta se dio el lujo de dejar en ridículo a Lodeiro con una pisadita de mucha calidad. Cada vez que el Verdinegro pasaba la mitad de la cancha, se olfateaba el segundo gol sanjuanino. Boca atrás era un desastre y con al ingreso de Covea los avances de San Martín fueron incontrolables. Y por fin llegó el gol tan esperado, se hizo justicia. Bueno aguantó la pelota de espaldas, asistió a Figueroa que con un remate con suspenso, marcó el empate (1-1) que hizo estallar al estadio. Boca quedó aturdido y casi entregado. Luego vino la lesión de Bueno en el minuto 27 de juego. Aparicio le metió una pelota de gol a Bueno, que picó y Orión con mucha demencia salió a cortarlo. Ambos jugadores chocaron y el uruguayo se llevó la peor parte, sufrió la fractura de tibia y peroné. Mientras que el arquero se fue expulsado por una falta muy dura. Con 10 hombre el Vasco reforzó la defensa, increíble. El equipo de Mayor no pudo aprovechar esa ventaja, porque la figura de la cancha, Gelabert vio la segunda amarilla y se fue expulsado. Con igualdad numérica San Martín siguió buscando y Boca solo se defendió. San Martín estuvo cerca de volver a hacer historia, pero el empate que se llevó contra Boca fue con sabor a victoria, porque pasó por encima al “Dream Team” del fútbol argentino, lo hizo bajar a la tierra. El Verdinegro demostró que está para más, no solo para luchar por la permanencia.
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