A San Martín se lo comió el León

A San Martín se lo comió el León
Garnero volvió a parar un 3-4-1-2 con Poggi de enganche y no resultó. El Verdinegro ganaba con gol de López, Trinidad se lo dio vuelta y le ganó 2-1 en el primer ensayo de la pretemporada. Los suplentes vencieron 1-0.
Tropezón que preocupa. Errores que encienden la alarma en Garnero. En todo el partido tuvo dos chances de gol, una fue adentro. Siempre intentó jugar por abajo, pero le faltó profundidad. Con el nuevo esquema del técnico Daniel Garnero, 3-4-1-2, el Verdinegro perdió 2-1 ante Trinidad en el primer partido amistoso de la pretemporada. Por ende el equipo formó con Ardente en el arco, Hoyos, Barone y Kruspzky en defensa; Álvarez, Galarza, Bogado, Salas en el medio, Poggi el enganche y arriba estuvieron López y Vizcarra.

Después de ir ganando 1-0 con un gol de Pablo López, se lo dieron vuelta. Fue una prueba, pero Garnero tendrá que trabajar en el aspecto físico, que le pasó factura en el complemento. El pibe Lucas Salas fue la figura del conjunto de Concepción. Mientras que los suplentes del Verdinegro ganaron 1-0 con un gol del grandote delantero Rodrigo Alaniz.

En el arranque del encuentro, en el que intervino el equipo titular, Poggi y López se entendieron a la perfección en la zona ofensiva. Kruspzky y Salas le dieron salida por las orillas. De esa manera San Martín encontró el gol. Tras un desborde de Salas, López apareció en el segundo palo y abrió el marcador muy temprano. Trinidad tuvo más precisión en los pases, de la mano de Muñoz y Guajardo, los pibes del Roly complicaron, le faltó animarse a patear al arco.

En el segundo tiempo el partido fue otro. El ingreso de Franco Quiroga en San Martín le aportó más fútbol. Vizcarra casi ni participó del juego, le llegaron pocas pelotas. Salas fue el jugador, que más participación tuvo. Pero de un error de Galarza en la salida, llegó el empate de Trinidad. Cabañas asistió a Parra, que definió con mucha frialdad ante la salida de Ardente. Dos minutos más tarde, llegó el segundo golpe. Hernán Vega conectó un centro desde la derecha y desvió la trayectoria de la pelota.

El físico le comenzó a pasar factura a un San Martín inexpresivo, que recién se está formando. La velocidad de los pibes de Trinidad lo fue superando de a poco. El León podría haber hecho más goles, le faltó más confianza en la zona de definición. Preocupación en la cara de Garnero.

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