Los créditos agropecuarios que entregó la Caja de Acción Social en 2000 siguen dando que hablar. Esta semana se supo que la mayoría quedaron impagos y que Fiscalía de Estado ejecutará a los morosos en la Justicia. Ayer, el por entonces presidente del organismo, Alfredo Marún, respondió a las críticas que recibió y defendió la decisión de asistir a los productores. El radical negó haber dejado un desorden administrativo como lo afirmó la gestión actual y aseguró que los préstamos fueron justificados "porque había un profunda crisis".
Guillermo Ruiz, el actual titular del organismo, aseguró en una suerte de crítica a la gestión anterior que "cuando llegamos en 2003 las cosas no estaban muy ordenadas y no habían intimaciones". Marún le respondió con malestar que "me parece que hay que dejar de mirar para atrás, yo llegué hasta septiembre de 2002, dejé todo ordenado y si estaban requeridos los pagos".
Por otra parte, justificó los créditos. Sucede que fue la primera y única vez que la Caja, que maneja el juego en la provincia, le prestó al sector productivo, ya que históricamente dispuso únicamente de créditos para empleados públicos y de tipo pignoraticios. Según Marún, "no es habitual, pero hacía falta porque era la única forma de que los productores salvaran la cosecha".
Comentá la nota