“La orquesta ahora se ha perfeccionado muchísimo, son 70 músicos”, subrayó el maestro, ya jubilado, pero que aún mantiene su título de director. Habló con infoeme.com en el marco de la próxima presentación el 25 de mayo a las 20:00 en el centro cultural de Hinojo donde se festejará el 50º aniversario del primer concierto de la Orquesta Estable Municipal, como se llamaba en 1961 cuando fue creada.
El concierto será el broche de oro de los festejos del 201º aniversario de la Revolución de Mayo, que se centralizarán en Hinojo: desde las 20:00 la Sinfónica actuará en el centrol cultural municipal de la localidad donde celebrará los 50 años del primer concierto.
Con esa presentación como excusa, el maestro Patané habló con infoeme.com, repasó su carrera y recordó los inicios de la orquesta, cuando ni siquiera había partituras originales y él mismo hacía las adaptaciones. “Me siento muy halagado y honrado de poder volver a dirigir la Sinfónica. Es un organismo muy grande y muy complejo. Abarca todas las pasiones humanas, todo lo que puede haber se trasunta a través de una obra, como ser en la Quinta Sinfonía de Beethoven”, definió sobre la obra que estudiaba hasta momentos antes de conceder la entrevista.
¿Cuándo se inició en la música?
Empecé a estudiar en el conservatorio en 1939, con los maestros Ernesto Mogávero, Luis Giacola, Alfredo Pareja que era un gran tenor. Después me formé en Buenos Aires y La Plata. Fui director del Conservatorio de Música, después se jerarquizó y pasó a depender del Conservatorio Manuel de Falla de Buenos Aires y fui director por 9 años. Luego se hicieron las gestiones y pasó al área de la provincia, de los tres fui director. Estuve 37 años como director. Y unos cuantos años en la Municipalidad, 60 años, me jubilé en el 85.
¿Cómo ve a la orquesta actualmente?
La orquesta ahora se ha perfeccionado muchísimo, son 70 músicos. Con 9 primeros violines, 9 segundos violines, 6 violas, 6 violonchelos, 6 contrabajos, flauta, oboe, clarinete, fagot, trompeta, trompa, tuba, timbales, y últimamente se incorporó el arpa.
¿Cómo era la orquesta al inicio?
La orquesta tenía más o menos 25 músicos. Y no había material de orquesta, ahora nosotros trabajamos con material original.
¿A qué material se refiere?
No había partituras. Esta es la partitura del director (señala el atril a su izquierda). En ese tiempo no teníamos, entonces yo tomaba parte de piano –“Para Elisa” de Beethoven, o un vals de Strauss- y lo orquestaba para esa orquesta.
¿Usted hacía la adaptación?
Si. Todavía deben estar en el archivo mis adaptaciones.
¿Se acuerda cuál fue la primera obra que adaptó?
Fue una Sonatina a cuatro manos de (Antonio) Diabelli.
¿Cómo fue el crecimiento de la orquesta, la convocatoria de músicos?
Se fueron incorporando siempre. Muchos de Olavarría y, después de Buenos Aires, de la Filarmónica, de la orquesta de La Plata. Eso fue recién en 1994, cuando se pasó a Sinfónica. Era orquesta Estable Municipal, y en 1994, por gestiones del que era subsecretario de Cultura, Educación y Técnica, profesor Juan Waldemar Wally –un gran maestro- y con Helios Eseverri, se jerarquizó la orquesta y se hizo Sinfónica. Desde año estoy como director, y en 1996 ingresó como director adjunto Diego Lurbe, que actualmente es director.
¿En 1951 otras localidades de la zona tenían orquesta municipal?
No. La orquesta de Olavarría es única en el centro de la provincia. Sinfónicas hay solamente en Mar del Plata o en Bahía Blanca, que es muy grande y fue la primera, se formó en 1958.
¿Quién tuvo la idea de la orquesta municipal?
Yo era director del conservatorio. Formé con los alumnos y profesores una pequeña orquesta y actuábamos en los actos de fin de curso del conservatorio, donde ahora es el Concejo Deliberante. Estaba como intendente Carlos Víctor Portarrieu. Venía tanta gente a los actos, que nos dijo `ustedes los conciertos los tienen que hacer en el Teatro´. Para nosotros, ir al Teatro era como ir al Colón. Y nos dijo, `ustedes sigan ensayando, que yo les voy a crear la orquesta´. Y el 8 de marzo de 1961 se creó la orquesta estable municipal de Olavarría.
¿Y el primer concierto?
Fue el 25 de mayo de ese año, en Sierras Bayas. En el salón del club. No recuerdo bien las obras, pero creo que se hicieron un vals de Strauss, “Sangre Vienesa”, y estrenamos el Himno a Olavarría del que fue más grande músico y compositor de Olavarría, para mí, Alfredo Rossi. Acá los olavarrienses no tienen idea de lo que fue el maestro Rossi, la cantidad de obras, calculo que debe tener más de mil.
Uno de los más grandes compositores, que lo llaman el padre de la música, Johann Sebastian Bach, estuvo 200 años completamente ignorado. Y fue un músico alemán, Felix Mendelssohn Bartholdy, que lo resucitó. Y ahora Bach es pan de cada día en todas partes del mundo.
¿Usted va a ver la Sinfónica cuando se presenta?
Si voy. Me cuesta un poco porque extraño mucho. La idea mía era al principio continuar con algún concierto, pero se resolvió no hacerlo.
¿Qué músicos destacados recuerda que hayan acompañado a la Sinfónica?
Los de Olavarría Evelina Aitala, Mónica Coluzzi, Héctor Rossi dimos muchos conciertos con él. En 1967, en el centenario de Olavarría, hicimos un concierto especial y vino Pía Sebastiani, una gran pianista. Hicimos el concierto de Eduardo Grif para piano y orquesta, y vino el Presidente de la Nación porque ella era agregada cultural en Buenos Aires. Después han venido muchos músicos, como Alexander Panizza, un pianista internacional, con quien grabamos un CD. En ese CD hay dos obras mías, “Danzas argentinas”.
¿En qué consistirá el concierto del miércoles?
Justamente ese día se cumple 50 años del primer concierto con la ex Orquesta Estable Municipal. Entonces las autoridades, el maestro Diego Lurbe, me ha invitado a que dirija yo la Sinfónica, porque hace un tiempo que no la dirijo, estoy jubilado.
Y el repertorio del miércoles, ¿qué se programó?
Primero, al ser una fecha patria, se va a hacer el Himno Nacional Argentino. Después va la obra de un gran compositor argentino, Carlos Guastavino. Hacemos zamba, gato y malambo. Hermosas obras.
Después haremos una suite de la ópera más famosa, la que más universalmente se ejecuta en el mundo, Carmen de George Bizet.
Y como broche final va la quinta sinfonía de Beethoven, es la obra maestra de Beethoven. Él mismo dijo sobre la obra, ´así llama el destino a la puerta de los hombres´ por las tres notas iniciales. Es una lucha del hombre contra el destino, porque le tocó la peor suerte que puede tener un músico que es la sordera. Ya a los 35 años tenía sordera, y sus principales obras las compuso siendo sordo. Es una obra muy dramática, pero resulta que al final es un himno de gloria, de alegría, porque logró vencer al destino. Hay una parte que la orquesta entra en una oscuridad absoluta, es algo terrible. Intervalos todos diluidos, es la lucha que él va teniendo para salir de esa angustia terrible que tenía y desemboca en esa cosa gloriosa que es el cuarto movimiento. Él estuvo a punto de suicidarse, pero logró vencer al destino.
¿Y cómo se prepara para el concierto?
Estoy tranquilo. Saber que voy a hacer Beethoven es un honor.
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