El diputado del bloque Peronismo Federal bonaerense presentó un proyecto de ley de reforma integral del sistema electoral que establece la incorporación del voto electrónico como obligatorio para todas las elecciones generales en el ámbito de la provincia, la implementación del sistema D’Hont para el reparto de cargos electivos de los cuerpos colegiados y la prohibición de las candidaturas testimoniales.
El legislador “felipista” manifestó que: “esta reforma pretende reducir la brecha existente entre representantes y representados, mejorar la calidad institucional, transparentar las candidaturas, instrumentar un cambio del sistema electoral que interprete la voluntad popular y haga justicia en el momento de asignación de las bancas legislativas respetando las preferencias de los ciudadanos, todo lo cual contribuirá a mejorar la calidad de la política y a atenuar la crisis de representación que afecta a nuestro sistema democrático”.
El diputado Cura manifestó que “actualmente es el Poder Ejecutivo quien tiene la atribución de implementar o no el sistema de voto electrónico, con la reforma propuesta deberá aplicarse en forma obligatoria en toda elección general, siempre y cuando la provincia no adhiera al régimen de simultaneidad con las elecciones nacionales ya que en este caso pasa a regir el Código Nacional Electoral”.
El legislador del Peronismo Federal consideró que: “ha sido exitosa la experiencia que se ha realizado en la provincia en reiteradas oportunidades con las mesas de extranjeros (la primera de ellas fue la realizada por Felipe Solá en su mandato como gobernador) o en las recientes elecciones municipales de Pinamar, sin dejar de mencionar otras experiencias en diversas provincias argentinas y de las elecciones de Brasil en el ámbito internacional”.
El diputado de Olavarría indicó que, “las ventajas fundamentales del sistema de voto electrónico son la rapidez en el recuento de votos, la transparencia en el proceso electoral, la eliminación de la posibilidad de fraude, evita el voto nulo, al requerir de menor espacio físico facilita el funcionamiento de las mesas y la adaptación de los lugares de votación, la garantía del reaseguro del voto impreso en papel, la fluidez de trabajo de los miembros de la mesa, una menor infraestructura de fiscalización beneficiando a los partidos minoritarios, la eliminación de prácticas clientelares, la imposibilidad del “voto cadena”, se disuelve el poder de las listas sábanas horizontales al permitir que se vote categoría por categoría de candidatos, a la vez que se facilita el voto de los analfabetos al poder individualizar los aspirantes de su preferencia por intermedio de las fotografías de los mismos que aparecerán en la pantalla, “todo lo cual permite avanzar hacia una democracia más participativa y plena”.
(DIB)

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