El Obispo de Mar del Plata se refirió al conflicto docente y dijo que si bien “puede haber reclamos muy justos”, pidió que la discusión “se desarrolle con los chicos en las aulas”.
En este sentido, Antonio Marino pidió “que todos reflexionemos sobre este punto”, aunque destacó la necesidad de que las discusiones avancen con los chicos en las aulas.
Concretamente, el Obispo de Mar del Plata dijo que “los debates pueden ser ásperos, exigentes, y puede haber reclamos muy justos”, pero remarcó la necesidad de que la discusión “se desarrolle con los chicos en las aulas”.
“Son bien conocidas sus intervenciones en el plano de la educación, a la cual ha definido como una ‘exigencia’ y una ‘pasión’. Siendo cardenal decía a los educadores que asumían ‘un reto, un desafío, una vocación’. En horas de una crónica crisis educativa, aprovecho la oportunidad para pedir que todos reflexionemos sobre este punto: los padres se angustian por los días sin clases de sus hijos; los docentes padecen una remuneración deficiente; los gobernantes se ven desbordados por la situación económica”, analizó.
Por último, Monseñor Antonio Marino subrayó: “Es comprensible que haya ásperos debates y que sintamos reclamos urgentes de justicia. Pero es preciso que todo esto ocurra con los chicos en las aulas. Ellos no tienen la culpa”.
“Lo digo con toda cordialidad. No se debe perder nunca de vista el fin que todos queremos, que es el bien superior de nuestros niños y adolescentes. Sólo deseo recordar que está en juego un valor trascendente del que dependerá la felicidad o decadencia de nuestra nación”, completó.



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