Los marineros de la flota amarilla de Caleta Paula permanecían anoche en Río Gallegos sin recibir respuestas satisfactorias a su reclamo. Ayer mismo, al cumplirse el tercer día de protesta en la capital santacruceña, instalaron una carpa frente a la Casa de Gobierno hasta tanto los atienda el gobernador Daniel Peralta.
Ellos mismos señalaron que les ofrecieron 3 mil pesos por única vez, pero los rechazaron porque quieren saber cómo continuarán con su actividad después -según sus dichos- del daño ambiental que habría causado la prospección sísmica offshore de Pan American Energy.
Ayer por la tarde, otros 50 marineros partieron desde Caleta Olivia rumbo a Río Gallegos para sumarse a los 20 que se encontraban en la carpa que fijaron frente a los árboles, donde el jueves se encadenaron siete de ellos.
Paralelamente, otros 30 quedaron haciendo guardias rotativas de dos turnos en otra carpa, la que desde hace más de una semana emplazaron junto al monumento al Obrero Petrolero.
“NO QUEREMOS SUBSIDIOS”
Tal cual lo había adelantado este medio en su edición de la víspera, efectivamente existió una reunión entre funcionarios del gobierno provincial y delegados de los manifestantes.
En ese sentido se dijo que Daniel Sloper, subsecretario del Interior, les habría ofrecido la suma de 3 mil pesos por única vez y un compromiso de audiencia con el gobernador Daniel Peralta en otra ciudad (San Julián), a cambio de que depusieran la medida de fuerza.
“Nosotros no aceptamos porque nos parece una tomada de pelo. No queremos subsidios; queremos saber si esta actividad sigue o no. Incluso Sloper nos dijo en la cara que el petróleo deja más plata que la pesca”, comentó ayer uno de los marineros encadenados, David Angelelli, en comunicación telefónica con este diario.
Lo cierto es que, pese al pedido de los funcionarios, los pescadores de los buques amarillos no depusieron su actitud y continuaban esperando una audiencia con el gobernador.
Por otra parte, información recabada en el ámbito del conflicto da cuenta de que, ante la probada desaparición de la fauna ictícola en el caladero, los marineros podrían aceptar que la solución surja a partir del cobro de subsidios hasta diciembre, aunque no se descarta que también exijan ser indemnizados por el cese forzoso de su actividad marítima.

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