Son los que corresponden a los cumpleaños de cada localidad.
Ayer, el gobierno informó del restablecimiento del "asueto administrativo y no dictado de clases en las ciudades que festejan el aniversario y realicen el acto central en coincidencia con el día de su fundación". Se justificó en permitir que "todos los ciudadanos puedan participar de las actividades".
La gacetilla hace una referencia general, pero la reposición tiene su origen en los cuestionamientos originados de entidades y autoridades de Bariloche frente a la proximidad de su aniversario.
Según el gobernador, la suspensión de los asuetos se implementó a partir del 1° de enero pasado, pero indudablemente se transparentó con la conmemoración de Viedma. En esta oportunidad, Weretilneck explicó su postura, aludiendo que los crecientes feriados nacionales y la continuidad de los días no laborables en la provincia afectaban a la administración pública y, en especial, al dictado de clases, ratificando el objetivo de los 190 días.
Durante esos días previos, el Municipio de Viedma y varias organizaciones –como los gremios Unter y ATE– cuestionaron esa medida y reclamaron la restitución de los asuetos. Pero, el mandatario afrontó la reprobación directa cuando asistió al acto central viedmense cuando un grupo de adolescentes participó con carteles críticos y, además, existieron silbidos y gritos de parte de algunos concurrentes. Su incomodidad se advirtió y parte de su mensaje aludió a la cuestión, explicando que estas decisiones "no son en contra de nadie" y que el respeto a Viedma "se cumple con el respeto del empleado público". También aportó otro rasgo histórico para adelantar la institucionalización del 20 de octubre como el día de la capitalidad, con su correspondiente asueto en Viedma.
Días atrás, el bloque radical presentó un proyecto de comunicación y reeditó el debate en Labor Parlamentaria.
Con autoría de Adrián Casadei, esa iniciativa pedía al Ejecutivo Provincial que reponga esos feriados locales. Aludía que la condición de "pobladores y de trabajadores públicos es suficiente derecho para participar de las celebraciones" comunales, por lo cual, se entendía que era una "exclusión innecesaria o bien una discriminación". El miércoles, la bancada oficialista desestimó –directamente– su tratamiento.

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