Marcelo Viale habló de todo: “Tuve ganas de romperle la cabeza a Janssen”

Marcelo Viale habló de todo: “Tuve ganas de romperle la cabeza a Janssen”
El papá de Sofía Milagros Viale, Marcelo Viale, reveló que cuando vió al asesino de su hija tuvo ganas de pegarle una trompada y una patada en la cabeza. En una extensa charla, habló sobre lo que vivió luego de conocerse el crimen de su hija, reconociendo que le “hace re mal que me hablen del asesino de mi hija”, como así también sufrió una crisis depresiva por la cual “estuve 15 días encerrado en mi casa”. Reconoció, además, que había estado muy pendiente de su esposa “porque temía que se suicidara”.

Este es un momento difícil, complicado y duro, por eso la decisión de dejar todo en manos de Armando (Agüero), para que se ocupe, porque la verdad es que yo no quiero presenciar lo que se dice, la verdad es que prefiero no estar para no ver ni escuchar las terribles cosas que le pasaron a mi hijita”, dijo Viale al comenzar la charla.

Recalcó que como familia “estamos más unidos que nunca, al contrario de lo que se ha hablado y que se ha dicho de mí, de mi esposa; amo a mis hijas, a mi esposa, extraño mucho a Sofía y estoy tratando de sacar fuerzas de donde sea para seguir. Tenemos mucho dolor, bronca e indignación, no sólo por lo que le hicieron a mi hijita, sino por lo que le hicieron a mi familia, fuimos atacados de todos lados, porque fuimos los primeros acusados social y legalmente. Es cierto que más allá de que la Justicia hubiera trabajado bien el resultado respecto a Sofía iba a ser el mismo, yo me pregunto por los motivos por los cuales atacaron así a mi familia, ¿cuál era la necesidad de destrozar a mi familia?, ¿por qué quisieron culparme?, ¿por qué detuvieron a mi suegra y le secuestraron el auto, haciéndola gastar un montón de plata en abogados que la defiendan, cuando no tenía nada que ver? Yo le pregunto al ministro (César Rodríguez) si era necesario todo esto…”.

Insistió en que él sabe ‘que el resultado iba a ser el mismo’. “Mi hija hubiera aparecido muerta al día siguiente, después de 15 días, un mes o dos, como estuvo, pero ¿por qué destrozar a mi familia?, ¿por qué esa saña?…. Todavía estoy esperando disculpas de mucha gente que puso en duda muchas cosas vinculadas con mi familia, con mi casa”.

“Es complicado hablar de encontrar la normalidad después de todo lo que pasó, por eso intentaremos buscar algo más de tranquilidad yéndonos de Pico, porque acá cuesta mucho remarla. Hay días que te sentís bien, que andás mejor y por allí aparece alguien que hace un comentario desubicado y te mata… te vienen a hablar del asesino y eso me hace re mal, no quiero saber nada de él. Alguien vino una vez a decirme que Janssen y la Dupuy se visitaban en Santa Rosa, cosas que se dicen sin sentido, y que no ayudan en nada”, explicó.

Viale dijo además que hay quienes en la calle “te miran como un bicho raro y otros que te quieren y tratan de apoyarte, pero a veces eso no alcanza. He sufrido episodios de depresión a partir de los cuales estuve 15 días sin salir de mi casa, porque tenía pánico… en otros momentos estuve pendiente de mi mujer en todo momento, por miedo a que se suicide… hay un momento en que uno se queda solo, y es muy complicado”.

Respecto al apoyo del Estado, el papá de Sofía explicó: “Nos mandaron a la Delegación del Ministerio de Bienestar Social, allí nos atendieron psicólogas y asistentes sociales y una de las jefas le preguntó a mi esposa si mi hija Antonela era verdaderamente hija mía… ¿esa clase de gente te va a dar ayuda?, gente que decía que mi hija iba a estar bien en Fortín Olavarría, pero había quienes se abusaban de ella. ¿Qué clase de ayuda nos dieron?, ninguna, nos hicieron mierda”.

“Después de lo que pasó con Sofía pusieron en marcha la oficina de asistencia a la víctima, antes no estaba, ¿y a mí me iban a mandar a alguien de la Justicia, después de lo que la Justicia nos hizo a nosotros? No… es una broma, me he sentido acosado por asistentes sociales y psicólogos, fueron ochocientos a mi casa en busca de cosas que no existían, que trataron de probar e inventaron para que les cerrara el hecho que la mía, era una familia disfuncional, cuando en realidad era una familia normal, con los problemas que puede tener cualquiera”, agregó.

Recordó que durante la primera jornada del juicio a Janssen “no esperábamos que Janssen declarara, porque nos imaginamos cuál era la recomendación de su abogado. De todos modos, estimamos que si se sigue complicando la situación de Dupuy, lo van a hacer declarar para aliviar su situación”.

Sobre lo que sintió cuando lo vió en la sala de audiencia, Marcelo Viale recordó que “después que declaramos con mi esposa lo trajeron a la sala y la verdad me que me dieron muchas ganas de pegarle una buena trompada y una patada en la cara, pero entre él y yo había una mesa y cables, y también custodia; me di cuenta que no lo iba a poder hacer, pero tuve ganas de romperle la cabeza”.

Sobre la necesidad de irse de La Pampa, explicó que necesitan ‘respirar aire puro’. “Nos parece que acá no vamos a poder vivir tranquilos nunca. A pesar de todos nuestros pedidos, seguimos viviendo en la misma casa de antes, a muy pocas cuadras de donde mataron a Sofia, porque parece que a nadie le importa. La decisión es muy difícil, acá dejamos a la familia y los amigos, todo una vida porque ambos nacimos acá, es tremendo, pero estamos tan defraudados que pensamos que en un lugar donde no nos conocen, todo puede ser un poco mejor, estaremos más tranquilos”.

“Mis hijas, después de todo lo que pasamos, nos dicen que no estemos tristes, que no lloremos por Sofi, que pronto vamos a estar con ella en el cielo… que la extrañan, es todo muy complicado, porque escuchan cosas y dicen que se quieren ir al cielo con ella… La situación es terrible”, contó.

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