La información fue confirmada por la esposa del creador del tradicional festival, Juan Carlos Ávila, quien advirtió que diversos empresarios de otras provincias buscan comprarle los derechos de la marca. En ese marco, María Bazán de Ávila explicó que prefiere “que la marca quede en manos locales” y no descartó intentar llegar a un ‘acuerdo’ con el gobierno riojano.
En diálogo con Radio Provincia, la viuda del creador del evento Juan Carlos Ávila reveló este lunes que ya tiene ofrecimientos de compra de la marca “Chaya”.
Los supuestos interesados no son riojanos, por lo cual el tradicional espectáculo podría comenzar a ser manejado desde fuera de la provincia.
“Tengo interesados de gente fuera de la provincia”; aunque “yo quiero que sea de dentro de La Rioja”, comentó.
De todos modos, afirmó que mantiene las expectativas de que los derechos de la fiesta queden en la provincia, y en ese sentido se mostró predispuesta a lograr “un acuerdo con el gobierno” local.
“Yo estaría dispuesta, bajo algunas concesiones”, de acordar los derechos con el Ejecutivo, dijo.
La polémica con Homero Coronel Montes
Por otra parte, Bazán de Ávila ratificó la propiedad de la arenga con la que el animador Homero Coronel Montes abre cada edición de la fiesta que se realiza en el predio de El Puquial.
Indicó que “no pueden usar ni parcial, ni totalmente la frase”. “Yo, a Homero nunca le hice problemas”, expresó; pero agregó que en el caso del conflicto judicial, en esta oportunidad no permitirá que se interprete dicha arenga.
“El saludo lo hizo en el festival nuestro. Lo viene haciendo desde que lo hacía mi marido”, explicó.
Asimismo, aclaró que la medida judicial no tiene alcance sobre la posibilidad de cantar canciones relacionadas o que hagan referencia a La Chaya.
El conflicto
La viuda de Juan Carlos Ávila rememoró que la disputa por los derechos del festival data del año 1998. Por aquel entonces, el 2 de diciembre, Jorge Edgardo Martínez Vergara registró la palabra Chaya y, luego, pagó a María Bazán la suma de 22 mil pesos en febrero de 1999.
“Traicioneramente” –según describe la mujer-, Vergara realiza el evento a partir de entonces aún sabiendo que no puede utilizar las denominaciones “Fiesta Nacional de la Chaya”, o “Fiesta de la Chaya”.
Desde entonces, “son 10 años de sacrificio, de pagar a los abogados”, dijo. En ese lapso, el extinto empresario radial intentó revertir la situación, comentó; para luego sentenciar: “es él el usurpador”.
Comentá la nota