Importantes cambios se han producido entre los textiles marplatenses, que van desde una renovada Comisión Directiva hasta la generación de acciones en busca de volver a colocar a la ciudad como la “Capital Nacional del Pullover”.
En ese marco, en una extensa charla con “el Retrato…”, la empresaria que asumió el pasado 21 de marzo, contó que “formó una lista con un grupo de jóvenes muy interesante. Son segunda generación en el tejido de punto. Son empresas señeras de Mar del Plata”
-¿Hace cuánto que viene trabajando?
-Para mí es lo mismo porque vengo trabajando desde siempre, por ahí para la gente cambia algo desde que soy presidente. Hoy la gente joven me está empujando, tenemos muchos proyectos nuevos, y bueno…cuando uno empieza está con todas las pilas puestas, y tenemos varios objetivos en carpeta que ya queremos trabajar. Para empezar vamos a participar otra vez de Expo Industrias, por tercer año, y es algo muy lindo porque nos dimos cuenta que podemos mostrarle a la comunidad marplatense cómo e hace un sweater. Que para nosotros es una cuestión de todos los días, pero la gente se maravilla. Entonces está bueno que se conozca cómo se desarrolla un pulóver, una prenda
-¿Mucha tecnología?
-Sí, mucha. Pero también mucha mano de obra también. Una prenda antes de llegar al mostrador pasa por al menos 12 manos diferentes. Desde que está en la oveja hasta llegar al mostrador. Pero para todos los procesos, y especialmente para los tejidos de punto, la tecnología ha avanzado muchísimo y bueno, esta tecnología está en Mar del Plata.
-¿La finalización del producto es de mano?
-Sí, las terminaciones sí. Lo que tiene el producto marplatense de bueno es que mantiene la tecnología con la artesanía que siempre la caracterizó. El plus de la prenda de Mar del Plata es eso. Es una buena prenda, con buenos tejidos, buenas terminaciones, y con un diseño muy genuino de acá. La gente que viene a Mar del Plata viene a comprar tejido de punto porque es diferente a lo que encuentran en Buenos Aires. Acá encuentran cosas diferentes y de valores diferentes porque nosotros somos productores directos, entonces los valores son diferentes.
-Hubo una etapa como si se hubiera aplacado. ¿Qué sucedió? ¿La importación?
-Exactamente. Pasó con todo. La economía fue decreciendo y eso fue acompañado por la industria textil, agravado porque entraban muchas prendas importadas a precio vil con lo que era imposible competir y muchos se fundieron, o dejaron de producir. En mi fábrica, nosotros producimos tejido de punto. Es una fábrica de 58 años y durante ese tiempo hemos pasado todo tipo de cosas. Nosotros sabemos hacer sweaters y siempre lo hicimos.
-¿Es muy difícil entrar en el mercado textil nacional?
-Eso es algo que la gente no sabe. En Mar del Plata hay muchas fábricas de tejidos. No es el caso de nosotros porque nosotros trabajamos para nuestra propia marca, yo no trabajo para otros. Pero hay muchas fábricas que fabrican para marcas importantes, Cardón, Yves Saint Lorent, Mimo, Cheeky…te podría nombrar un montón. Entonces esas prendas que encontrás en Buenos Aires en los negocios, son hechas en Mar del Plata. Ahora, para nosotros como marca local. Liberati por ejemplo, porque te hablo desde mi experiencia…tenemos que luchar con uñas y dientes para tener un producto razonable, mantener los precios y poder ganarle a la marca. Nosotros tenemos la alegría que cuando viene gente de afuera nos conoce, nos busca y nos compra.
-Eso debe tener que ver con la calidad y con la experiencia de los años.
-Tal cual. La gente reconoce eso. Pero no tanto la gente de la ciudad. Es más el de afuera que el marplatense.
-¿Usted cree que la industria textil marplatense puede volver a tener ese reconocimiento que tuvo años anteriores?
-Sí. Las condiciones las tenemos que crear nosotros. Las condiciones van variando con los diferentes tipos de economías, lo que nosotros pretendemos hacer es poner en valor nuevamente a Mar del Plata textil. Mar del Plata Capital Nacional del Pulover. Quizá los últimos años esto no fue trabajado, pero es lo que estamos tratando de manejar actualmente desde la cámara con esta comisión nueva. Todos los elementos que tenemos a nuestro alcance, los vamos a poner para esto. Por ejemplo, queremos que vuelvan a poner el cartel que estaba en la entrada de la ciudad que decía Mar del Plata capital del pulóver, y que ahora no está. Eso le corresponde al peaje y tenemos que hacer algún tipo de gestión para volver a ponerlo.
-En alguna época fueron muy reconocidos, la industria textil y anticipaban la moda. ¿Por qué se fue perdiendo?
-Se fue perdiendo por una cuestión económico. Hacer un mega evento como el que nosotros hacíamos en la Plaza del Agua por ejemplo, era mucho dinero. Lamentablemente las pequeñas producciones no podían participar y había que luchar mucho contra eso. Pero ahora, dentro de nuestros objetivos tenemos el de volver a reeditar el desfile de la Plaza del Agua, o donde sea, pero el desfile de Mar Textil, asi se llamaba. También queremos hacer una feria textil, pero con identidad marplatense. Invitar a la gente del interior, de Buenos Aires, y pretendemos que la gente vena a ver nuestras colecciones. Tenemos la idea de traer a los compradores hacia acá. Nosotros compramos materia prima allá y la idea es que vengan a Mar del Plata también a comprar. Estamos trabajando en este punto.
-¿Qué es lo que se viene ahora?
-Todas las fábricas de Mar del Plata, las tendencias vienen de Europa. Eso nos e puede negar. Después pasan por EEUU, por otros países, pero no se puede negar que vienen de Europa. En el caso de mi marca, por ejemplo, nosotros nos inspiramos en Europa. Especialmente colecciones italianas. No es copia, más bien vemos tendencias y lo trasladamos a la idiosincrasia argentina. Tiene que ser algo que dure, que no sea algo de una sola temporada…pero también hay un diseño marplatense. Hay muy buenos diseñadores en Mar del Plata que salen de las universidades.
-¿Y tienen espacio en las empresas para los diseñadores?
-Los diseñadores hacen falta aunque las colecciones se inspiren en las experiencias extranjeras. Porque para llevarlos a las máquinas de tejer (no es como el tejido plano que vos lo ponés en la máquina de la mesa de corte, la desarmás y la hacés). En el tejido de punto necesitás al diseñador para pasarlo a las computadoras, para poder ver como se hace el punto, como se diseña, para todo eso, para los colores hace falta gente. Hay gente preparada pero hay un paso que es desde que salen de la universidad hasta que llegan a la fábrica de punto, hay un salto que deben cruzar. Quizás deberían hacer alguna pasantía, para trabajar y darse cuenta de las cosas que les falta.
-¿Cómo ve la industria textil nacional?
-Hoy está muy difícil. En cuanto a moda y diseño estamos muy bien. Argentina siempre estuvo muy bien con eso Pero hay que trabajar para mejorar las condiciones económicas. No tanto por la presión tributaria, que creemos que hay que pagar, pero que esto sea igual para todos. Vemos precios en La Salada con los que nosotros no podemos ni pagarle al tejedor.
-¿Y cómo hacen?
-No sé. Eso es como la mercadería de Oriente. No sabemos cómo llegan. Pero si hacés las cosas como las tenés que hacer…teniendo a la gente en blanco, pagando todo como corresponde, nunca podemos llegar a esos costos.
-¿Volvió el turista que decía “deme dos”?
-No, ese nunca más. La gente aprovecha y camina y camina, busca precio, pero compran. Les interesa el tejido de acá.
-¿Hay muchas empresas familiares en Mar del Plata?
-Sí, acá hay muchas empresas como la nuestra. Y están los hijos, como los míos, que decís que no tienen experiencia y son chicos que han vivido dentro de la fábrica. O sea que no sé si no tienen experiencia, lo que necesitan es la experiencia de los más grandes para guiarlos y que se equivoquen lo menos posible. No como nosotros.
-¿El Estado Municipal los ha apoyado?
-Sí, desde el EMTur nos han convocado a eventos y nosotros hemos vestido por ejemplo, princesas. Y estamos muy agradecidos con el Emtur porque siempre nos tiene en cuenta para mostrar la industria textil marplatense. Ellos nos dan el espacio y salimos a mostrarnos un poco. Estamos tan entusiasmados que queremos proponerle al Emtur que nos incluya en otras salidas, otras actividades, Mendoza, Córdoba, a mostrar el tejido en forma institucional. Hemos hecho hace 4, 5 años atrás, exposiciones en Buenos Aires…entonces queremos salir a mostrar lo que hacemos.
-¿Es difícil instalar el producto marplatense?
-Es difícil por los costos. Si, por ejemplo, Héctor Vidal Rivas quiere que estés en un desfile, te va a poner gratis. Si él te elige, te lleva. Lo que no tenemos es toda la parafernalia para poder armar un mega desfile, entonces nuestra idea es “colgarnos” de eventos que ya estén armados.
-No coincidimos en que ustedes tengan que poner todo, porque debe haber empresas que se quieren sumar.
-Hay que trabajar en eso. Yo te hablo de mi empresa. Con un negocio y una fábrica con poquitas máquinas y poca producción, no puedo pagar 30.000 pesos por una pasada en un desfile Por más que tenga ganas de estar ahí, después no lo puedo capitalizar como si tuviera varios negocios, por ejemplo. Pero así como me pasa a mi le pasa a muchas fábricas en Mar del Plata.
-En el desfile de Vidal Rivas hubo una pasada autóctona. ¿Eso era de cámaras o de algún negocio que decidió invertir en eso?
-Mirá, no sé en eso en particular. Lo que estoy viendo, por ejemplo lo vi en Buenos Aires Moda, que fuimos como cámara dos o tres años atrás, y es que había un stand enorme de Salta. Pero era la provincia de Salta la que ponía la plata para que eso pudiera pasar. A nosotros tendrían que apoyarnos más. El Emtur nos apoya. Pero la municipalidad podría apoyar más. Decir por ejemplo, vengan a hacer un stand en Rosario, Córdoba, etc y que eso no sea imposible para nosotros. Porque en definitiva eso les conviene a los grandes negocios que lo pueden hacer y nosotros, los pequeños, nos quedamos viendo desde afuera. Nuestra política desde que asumimos es golpear todas las puertas para que nos den lugar dentro de todas las exposiciones que haya a nivel nacional de la cual ya participa Mar del Plata con la Reina, con La Guardia del Mar. Nosotros sabemos que tenemos que poner plata y está bien, pero no poner todo el paquete al punto de no poder ir.
-¿El ministerio de Producción se ha acercado a ustedes para ver qué podían hacer como Cámara?
-En algunas oportunidades han venido o hemos ido nosotros y nos han dado subsidios, lo que pasa es que nosotros lo que estamos buscando desde la escuela es formar parte de la DIPREGEP para que haya una continuidad. Queremos que haya una continuidad. Ponemos el lugar y las máquinas. Los cursos que nosotros queremos dar son gratuitos. Es más, nosotros decidimos, al margen de aquel subsidio para comprar la máquina que precisamos, poner dinero para abrir cursos cortos. Pequeños cursos para que empiece a funcionar la escuela. No te imaginás el interés y la necesidad que existe. Cuando no hay trabajo la gente se capacita. Entonces tenemos que tratar de combinar cursos arancelados, para los que desean pagarlo. Y cursos gratuitos. Pero precisamos que nos pongan los profesores. Nosotros no queremos un subsidio para hacer algo que en un año se termine. Nosotros queremos planificar no lo urgente, sino lo importante.
Escuela de Capacitación Textil
“Hoy estamos trabajando fuertemente en la Escuela de Capacitación Textil. Tenemos una escuela con edificio, con maquinaria, en la calle Dorrego y Castelli, que está parada hace dos años y medio porque no tenemos el dinero para ponerla en marcha”, contó en un pasaje de la charla la empresaria textil.
En tal sentido María Liberati indicó que “estamos trabajando en poder abrirla. Son costos muy altos y la cámara no podía solventar esos precios, pero estuvimos reunidos con la municipalidad para ver qué formas teníamos de afrontarlos. El ministro Tomada hace dos años y medio nos dio un subsidio de palabra con el que íbamos a comprar unas máquina electrónica para dar un curso de programación para máquinas de tejer que hacían mucha falta y sin la máquina no podemos dar el curso. Entonces siempre faltaba un papel que llenar y nunca llegó el dinero. Lo que vamos a hacer es trabajar para recuperar ese subsidio”.
-¿Quiénes asisten a la Escuela de Capacitación?
-Hay de todo. Desde el ama de casa, mucha gente joven que precisa capacitarse en temas particulares, etc.
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