La alianza “Juntos Por Córdoba” empieza a definir estrategias para encarar el próximo escenario en la Unicameral. La chance del interbloque, pretendida por unos, rechazada por otros. El boceto del radicalismo para darle al macrismo la primera y la segunda minoría.
En cuestión de horas, la alianza “Cambiemos” debe coordinar estrategias para definir la forma en la que asumirá el poder en las tres administraciones más importantes del país: Nación, Provincia y Ciudad de Buenos Aires. Pero además, debe determinar qué hará con las coaliciones que tiene en las distintas provincias, entre ellas Córdoba, el gran bastión electoral del macrismo; y cual será el accionar que llevarán a cabo los aliados locales.
Coincidiendo todos los referentes cordobeses del armado que la situación cambió con Mauricio Macri asumiendo la presidencia el 10 de diciembre, muchos esperan por definiciones que en la provincia deben darse entre esta semana y la otra. Entre ellas, el nuevo mapa legislativo que tiene en vilo a los socios locales, formando parte de una negociación amplia y que a nivel nacional tiene también al Congreso en la mesa de acuerdos. Tal como lo describió ayer LA MAÑANA.
Hasta el momento, y ya con Macri electo, no hubo una conversación entre radicalismo, juecismo y PRO para saber cómo será el escenario en la Unicameral. Sin embargo, este diario pudo saber que el centenario partido tiene un boceto que planea presentarle a sus socios en las próximas horas.
A saber: los legisladores electos por el oficialismo son 36, mientras que los de la coalición “Juntos Por Córdoba” -tal como se presentó a la elección provincial del pasado 5 de julio- son 22; los del FpV, ocho; el FIT tiene tres y Encuentro Vecinal una banca. La estrategia de una de las facciones del radicalismo, que aún no fue trasladada al resto del partido como así tampoco a juecistas y macristas, es que el interbloque no se realice con la UCR y el PRO, desplazando al FC; sino que sea la pata radical la que deje el armado. Es decir, si los radicales forman bloque propio, con los 13 legisladores que tienen se asegurarán la primera minoría.
Y si a eso se suma que la unión de una bancada entre “amarillos” y juecistas daría un bloque de nueve legisladores; y así, la alianza electa a nivel nacional, se aseguraría en Córdoba las dos primeras minorías. Desplazando de esta forma al kirchnerismo que, con ocho legisladores perdería capacidad de negociación por cargos en la Unicameral.
Pero además, en el paquete de propuestas radicales, se incluye una “oposición constructiva” en Córdoba desde la Unicameral, y apuntando a llegar a acuerdos en el Congreso entre los legisladores de esta provincia de UNA y los que pertenezcan a la alianza “Cambiemos”.
Sin embargo, y aún cuando el PRO cordobés no se manifestó esperando por llamados desde Buenos Aires, el juecismo adelantó a este medio que no comparte la estrategia de sus socios radicales. “Nosotros queremos ir todos juntos, porque así fuimos elegidos y hablaría además de un acuerdo que va más allá de estrategias electorales. Esto debe ser una acuerdo político amplio” dijo anoche un juecista, sentando posición de lo que piensa el espacio al respecto y advirtiendo además que la interna en el radicalismo no está resuelta.
En tanto, otra cuestión que hay que seguir de cerca para que se pueda plasmar el boceto radical, tiene como protagonista a un legislador electo en Córdoba por el peronismo: Carlos Alesandri. El hombre de Calamuchita ganó la elección como parte de UPC, pero hace unos meses fue uno de los pases al sciolismo, y si decide sumarse al bloque del kirchnerismo se transformaría en una bancada de nueve legisladores. Poniendo en riesgo los votos del schiarettismo -o abriendo la puerta a un acuerdo que está cada vez más cerca- e igualando los que podría reunir la suma del macrismo con el juecismo.
Con todas estas conjeturas, las definiciones comenzarán a llegar con el transcurrir de los días y con el panorama un poco más claro. Allá y acá.

Comentá la nota