Manzur entregó 300 pensiones a personas discapacitadas y en situación vulnerable

Manzur entregó 300 pensiones a personas discapacitadas y en situación vulnerable

En un acto para reconocer derechos a más ciudadanos, el vicegobernador entregó 300 pensiones a vecinos de San Miguel de Tucumán. Unas 3.500 pensiones se entregan en toda la provincia.

Participaron del acto la ministra de Desarrollo Social, Beatriz Mirkin; la subsecretaría de Organización Comunitaria del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Soraire; el ministro de Salud de la provincia, Pablo Yedlin y el secretario de Obras Públicas de la Nación, José López.

 

Manzur remarcó que la entrega de los haberes es “un reconocimiento del Estado” a los derechos de las personas y familias en situación de vulnerabilidad social de acceder a una asignación, que no requiere de aportes para su otorgamiento.

 

Alicia Soraire precisó que desde el mes de enero a la fecha, ya llevan entregadas 3.500 pensiones, de las cuales 544 son para la capital tucumana y el resto para el interior de la provincia.

 

Las pensiones no contributivas basan su funcionamiento por un lado, en una mirada social integral, que comprende a las personas como sujetos de derecho con sus particularidades sociales, económicas y regionales; por otro lado, en el trabajo territorial, que prioriza el contacto directo con los sectores más vulnerables y con las zonas de menor acceso a la información.

 

Un acceso a la esperanza

 

Maria Eugenia Escobar recibió la pensión en representación de su hijo Agustín que padece sordera bilateral profunda, por lo cual perdió la audición de un oído. Luego de gestiones realizadas en el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, en un trabajo conjunto con la dependencia provincial, Agustín recibió un implante coclear y los tratamientos necesarios para readaptar su capacidad auditiva y recuperarse.

 

Este beneficio le permitió al joven retormar sus estudios en la carrera de Arquitectura. Maria Eugenia valoró el esfuerzo del Estado Nacional y provincial, que no solo le brindó asistencia economica, sino también la asesoría en derechos y el acompañamiento en el proceso de gestión de sus trámites.

 

Una historia similar vive Germana Gayol, quien asistió al acto de entrega de asignaciones en representación de su hijo Francisco Prado. El joven padece Síndrome de Noonan, una enfermedad genética caracterizada por presentarse con alteraciones esqueléticas, cardiopatías y restraso mental, en algunos casos.

 

Francisco aspiraba a ingresar a trabajar en la administración pública hecho que no pudo concretar debido a que la enfermedad le provocó problemas severos en su columna vertebral, impidiéndole caminar.

 

Germana expresó que la pensión implica para su hijo recuperar la esperanza, y es una demostración de que “realmente se cumplen las políticas de ayuda e inserción y se ve el trabajo que se realiza y cuánta gente favorecida hay”.

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