Son más de 600 los damnificados por las inundaciones que se dieron tras las lluvias del último viernes en el distrito. Unos 260 son los afectados que están siendo asistidos por el Municipio y permanecen en los centros de evacuados.
A la preocupación de que sigan subiendo las aguas y el alerta por nuevas lluvias, se suma la invasión de mosquitos, por lo que se solicitan donaciones de repelentes.
Los centros de evacuados están centrados en el barrio Río Luján, Agustoni y las escuelas 7 de La Lomita y 23 de Villa Astolfi. Anoche no descartaban abrir nuevos refugios para los damnificados.
Mientras los albergues se reacomodan, muchas familias decidieron repartirse en casas de familiares y amigos y otras prefieren quedarse en el punto más alto vigilando de cerca las pocas pertenencias que les quedan.
Uno de los ejemplos es el barrio Pinazo, donde los vecinos no quieren quedarse en los centros de evacuados y prefieren recibir ayuda en sus viviendas.
A su vez en los barrios Los Tilos, Villa Verde y Agustoni, familias enteras tomaron la misma decisión, tanto desde el Municipio, como desde el bloque del Frente para la Victoria, reparten agua potable, comida, repelente, colchones, ropa y abrigo para aquellos a los que no logran convencer de que deben abandonar sus casas con agua por una cuestión de sanidad.
Organización
Desde el Municipio, la titular de Desarrollo Humano y Social, Susana Do Nacimento, confirmó que el número oficial de evacuados es de 260. En declaraciones a FM Plaza 92.1 remarcó: “tenemos el alerta por nuevas lluvias para las próximas horas y no descartamos que el número crezca”. A su vez reconoció: “las personas que no quieren ir a centros de evacuados y se quedaron en sus casas y las que se autoevaluaron son más de 400”.
Al mismo tiempo, explicó que la ayuda está llegándoles y señaló: “estamos todos juntos en esto y sin diferencias políticas, gente del Frente para la Victoria (FpV) y La Cámpora están proveyendo a familias afectadas”.
En ese sentido, el concejal del FpV, Santiago Laurent, remarcó que asisten a muchos vecinos que no quieren dejar sus casas con colchones, frazadas, agua potable, comida, leche y repelente, provisiones que llegan desde el Gobierno nacional.
En ese sentido Laurent explicó: “hay gente que se organizó como en el barrio Río Luján donde hay unos 30 chicos con sus madres que se agruparon en una casa, mientras los hombres se quedaron a cuidar sus pertenencias y no se quieren ir” y contó: “estamos llegando a todos ellos con lo que necesitan”.
Controles sobre los emprendimientos
Buscan agilizar el escurrimiento
El director de Obras Públicas, Daniel Álvarez, detalló cuáles son los trabajos que realizan intentando que el agua escurra. Explicó que controlan las obras que obstaculizan o no dejan correr con fluidez el agua dentro de los emprendimientos privados.
Aunque negó la existencia de “compuertas”, lanzó: “en Martindale hay una reja que da a la calle Las Piedras sobre la cual exigimos que esté levantada”.
En declaraciones a FM Plaza 92.1 indicó: “Vamos a controlar que esté abierto, al igual que le pedimos a varios countries y barrios que construyeron puentes, badenes o pusieron alambrados sobre los cauces de los arroyos, que los adecuen para impedir estos anegamientos o lo haremos desde el Municipio”.
El funcionario remarcó que el cauce más preocupante, además del río Luján, es el arroyo Burgueño: “llegó tanta agua desde la zona de Rodríguez que no dejó desagotar al resto de los arroyos más chicos”.
Este cauce provocó los anegamientos de la ruta 25 camino a Moreno, la calle Las Piedras en Astolfi y las inundaciones en los barrios La Esperanza, Nuestra Señora de del Pilar, además de Sausalito, Martindale y Hebraica, entre otros”, explicó Álvarez.
Donaciones
Se reciben donaciones de repelentes para mosquitos, agua potable, ropa y colchones en el excomedor escolar ubicado en la esquina de 11 de Septiembre y Bolívar, a una cuadra de la plaza de Pilar.
Advertencia de la Reserva Natural de Pilar
Ambientalistas le apuntan a los emprendimientos privados
La Asociación Patrimonio Natural del Pilar apunta a los emprendimientos privados como principales responsables de las inundaciones y desbordes del río Luján, que afectan a casi 700 pilarenses.
Los ambientalistas remarcan que si bien las lluvias fueron intensas, no explican por sí mismas lo ocurrido. Y aseguran que “las inundaciones se han configurado como delatoras de una diversidad de impactos que la cuenca del Luján ha venido recibiendo en los últimos años y cuyos efectos se han ido acumulando”.
A su vez enfocan sobre lo que, para ellos es la más grave de las aberraciones. “Consideramos de extrema gravedad lo relacionado con cambios en el régimen hidrológico del río Luján, debido a una serie de obras que han modificado la topografía de la cuenca”, señala el informe.
Apuntan a las urbanizaciones privadas que ocuparon las zonas inundables, conocidas como humedales.
“Los procesos de urbanización por especulación inmobiliaria son los principales responsables de estas modificaciones, que eludiendo las normativas existentes en materia de usos de suelos y loteos, han desarrollado barrios, countries y chacras, ocupando las márgenes de los ríos y arroyos, que son de dominio público, como así también humedales y tierras bajas por debajo de la cota mínima”.
Según el informe de la Asociación Patrimonio Natural del Pilar, las formas en las que estos emprendimiento perjudican y causan el desborde del río, “rellenando terrenos bajos naturalmente inundables, de esa manera se modifican cursos de agua y se construyen terraplenes y compuertas, para que el agua no ingrese a estos emprendimientos, expulsando el problema hacia fuera”.
En tanto, remarcan que un estudio del Geólogo de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Conicet, Eduardo Malagnino, relativo al valle de inundación de la cuenca baja del Río Luján, que corresponde a los distritos de Pilar, Exaltación de la Cruz, Campana y Escobar, indica que el riesgo de inundación alcanza el valor máximo, “extremadamente Alto”.
Rellenos
A raíz de los emprendimientos que realizaron rellenos de las zonas inundables, la llanura de inundación del río Luján en el límite de Pilar con Campana, pasó de tener un ancho inicial de 4.593 metros a 2.573 actuales. El resto, según el informe del la Reserva Natural, fue ocupado en Pilar por una de estas urbanizaciones cerradas. Esto provocó la pérdida del 44% de la zona de inundación en unos 6 kilómetros.

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