El estado de abandono no es nuevo pero vuelve a tomar impulso ante la falta de mantenimiento. El reclamo apuntó a las autoridades de la sociedad de fomento. “Lo único que hacen es jugar al tejo y jugar a la cartas. Eso lo sabe todo el barrio”, sostuvo un vecino.
“Vivo sobre la calle Repetto y quiero denunciar el abandono que tiene la plaza. El pasto está tan alto que a un nene de dos años no lo ves, los juegos están todos rotos y hay cables al aire que son un peligro”, dijo una vecina llamada Mirta. El reclamo apuntó a las autoridades de la sociedad de fomento. “Lo único que hacen es jugar al tejo y jugar a la cartas. Eso lo sabe todo el barrio”, agregó.
Mientras hablaba con EL CIVISMO, desde su vivienda veía a dos vecinos: uno era un joven que con su propia desmalezadora llevaba a cabo la tarea que debería de forma regular realizar la Municipalidad; el otro, un hombre que desde hace tiempo saca su máquina de cortar el pasto para cuidar el espacio verde y público que por su descuido se parece más a un terreno abandonado que a un plaza.
“Los juegos están rotos y en la columna central hay una caja que los vecinos le hicieron poner a la Cooperativa Eléctrica para así poder enchufar las máquinas, pero ahora está en corto circuito y se le puso una cinta de peligro”, señaló.
“El malestar entre los vecinos es general porque cualquiera que baja del colectivo ve que la sociedad de fomento tiene su pasto cortado, tiene la parte donde juegan al tejo y un sucucho de ladrillos huecos donde juegan todos los días a la cartas por calle Patricios justo pegado a la Escuela 35, mientras la plaza a la noche da miedo. Entre las plantas, el pasto y la oscuridad que hay a la noche te da miedo”, insistió Mirta, y subrayó otro aspecto: “Los chicos de la escuela hacen gimnasia en la plaza cuando tranquilamente puede haber una víbora. No podemos esperar todo del Municipio cuando tenemos una sociedad de fomento que tiene un tractor y una desmalezadora para cortar el pasto en la plaza pero no lo sacan”.
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