Las maniobras de un ministro generan celos en el gabinete

La entramado de acoples que teje Jiménez afecta los intereses de Jaldo y de Mansilla
Al principio, en el gabinete alperovichista, algunos ministros lo veían como un juego de intrigas, confabulaciones y maniobras. Pero con el paso del tiempo fue creciendo tanto que, ahora, amenaza en convertirse en un gran enredo político con resultado final incierto.

Como una hormiga viajera, el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, se mueve por las tres secciones electorales. En su afán de fortalecer su propio espacio, el funcionario "engendra" candidatos a intendente, a legisladores y a delegados comunales.

El ajetreo de "pirincho" inquieta y hace estallar de celos al ministro del Interior, Osvaldo Jaldo y al senador nacional, Sergio Mansilla. Ambos no ocultan su intranquilidad al ver cómo Jiménez promueve postulantes "acoplados" que competirán en contra de la lista oficial del Frente para la Victoria.

Tanto Jaldo como Mansilla entienden que los candidatos acoplados les quitarán votos a la lista oficial que ellos integran. El gobernador, José Alperovich, también lo sabe, pero no puede reprocharle nada ni pedirle que se frene, porque Jiménez fue uno de los ideólogos de ese sistema que tanto benefició al gobernador en los comicios de 2007.

El acople le permitió a Alperovich tener una mayoría propia en la Legislatura. Incluso, ese régimen electoral -por primera vez- está incorporado a la Constitución provincial.

Por el interior

Desde la capital también observan con atención la celeridad del ministro Jiménez. Todavía recuerdan que en la ciudad de Monteros, alzó la mano de un candidato que competirá con Alberto Olea, el actual jefe municipal y, además, presidente del congreso provincial del PJ.

En Lules, César "Kelo" Dip también pertenece al riñón alperovichista, pero Jiménez -sin que se le moviera un músculo de la cara- ya le puso un oponente.

Los hombres más cercanos al intendente, Domingo Amaya, se preguntan si "Pirincho" pondrá también un rival "acoplado" contra el jefe municipal de la capital. Estas actitudes del ministro Jiménez generan fricciones entre los ministros. De hecho, varias fuentes de Casa de Gobierno, aseguran que Jaldo y Mansilla hace tiempo que rompieron lanzas con Jiménez. "No lo pueden ni ver", admitió un integrante del gabinete.

A su vez, los críticos del accionar de "Pirincho" definen como "inaceptable" que un ministro del gobernador vaya armando acoples en distintos municipios contra la lista oficial. Por ahora, los protagonistas rasgan sus vestiduras en la intimidad del gabinete y está claro que intentarán no ventilar hacia afuera las desavenencias internas.

Mansilla y Jaldo asientan sus quilates en la fidelidad de los "institucionales" que son los actuales intendentes y delegados comunales que pelearán por un nuevo mandato. Además, son conscientes de que el peronismo tiene 200.000 afiliados y que para cosechar más de 500.000 votos (como en 2007) se necesita de los acoples. Sin embargo, les irrita que el ministro Jiménez se envalentone al punto de "instalar" como candidatos a sus propios hijos: Reynaldo y Edmundo.

El gran interrogante del alperovichismo es si el entramado que teje "Pirincho" debilitará la estructura oficial de Mansilla y de Jaldo. Para colmo, aparece en escena el ex legislador Rolando "Tano" Alfaro que "plantará" sus propios candidatos.

Mientras en el gabinete cada quien defiende su quinta, el gobernador lo único que quiere, para un tercer mandato, es mantener la mayoría legislativa. Después, con el Pacto Social en la mano, acordará con los intendentes, sean advenedizos o reelectos.

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