Malestar oficial por el trato a la comitiva provincial

Presentará una queja a las autoridades a cargo del operativo. Los anuncios oficiales le dejaron sabor a poco.
Por las caras que las autoridades provinciales tuvieron durante el acto en el que la Presidenta reabrió la fábrica ENCATA era evidente el mal momento que estaban pasando. Pero ayer salieron a exteriorizarlo. El ministro de Gobierno, Javier Silva fue uno de los que alzó la voz en señal de queja por el "destrato" que sufrió el Gobernador y su comitiva. Y anticipó que elevará formalmente la queja a las autoridades de las fuerzas de seguridad a cargo del operativo.

Si bien destacó lo auspicioso de la presencia presidencial "pese al contexto electoral" y de la reapertura de ENCATA consideró que estuvo mal asesorada por quienes organizaron el acto. "El acto lo que menos fue, fue institucional; primero el hecho de que no dejaran hablar al Gobernador me pareció una falta de respeto, además el trato de que hemos recibido los funcionarios. Que lo haya sufrido uno como ministro hasta es anecdótico, pero el Gobernador representa a todos los catamarqueños y el destrato que ha tenido no se lo merecía. Yo en esto le saco responsabilidad a la Presidenta, por ahí la asesoran mal", evaluó Silva, quien además remarcó que la segunda autoridad provincial, Marta Grimaux también quedó fuera del palco, pese a que había un asiento dispuesto para ella.

"Me parece que Catamarca se cansó de gestionar y, ya lo dijo el Gobernador, aquellas obras que no haga la Nación por las razones que fueren, las vamos a hacer nosotros: como el acueducto Pirquitas. Acá no se trata de hablar mal de nadie, sino de salir a tapar esos baches, porque hay obligaciones de cada uno de los estamentos, en este caso de la Nación, que no se cumplen y la Provincia tiene que salir a cubrirlos", dijo Silva en respuesta a las palabras con que la Presidenta apuntó al Ejecutivo provincial.

Los anuncios presidenciales para el sector productivo fueron considerados insuficientes: "Esperábamos que la Presidenta hiciera algún anuncio para el sector olivícola, inclusive que copie lo que hemos hecho nosotros a nivel provincial con los planes sociales, que haga lo mismo con la asignación universal por hijo. Había medidas que, más allá de dejar 10 millones, tenían para la Nación un costo cero, y podría haber generado un impacto enorme, como el tema de la promoción industrial o de la permanencia del beneficio de la asignación a los que trabajen en la cosecha", señaló.

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