En el marco de una medida de fuerza que ya se extiende por diez días, vecinos manifestaron su malestar por la imposibilidad de realizar trámites relacionados con el cobro de pensiones, asignaciones por hijo y otros beneficios sociales que se gestionan a través del organismo
Por otra parte, un vecino manifestó su desazón porque "hace varios días que vengo y sigue cerrado. Estoy esperando que me llegue el nuevo DNI para poder viajar a Perú a ver a mi familia y no sé que hacer".
El pasado viernes, a una semana de iniciada la medida de fuerza, la viceministra de Trabajo Noemí Rial recibió a la Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones. Sin embargo, y con la ausencia de otros tres gremios, el encuentro fue suspendido hasta el próximo miércoles 11. Los trabajadores, que reclaman un ajuste en la tarifa abonada por las horas adicionales, congeladas en 4,30 pesos desde hace 6 años, siguen con retención de tareas. Como consecuencia del conflicto, no se distribuye correspondencia ni las boletas de servicios públicos.
"Históricamente, el Correo jamás estuvo tantos días de paro", reconocen los trabajadores, que advierten que no depondrán su actitud hasta no tener respuesta a sus reclamos. La medida de fuerza impide que los beneficiarios de pensiones y otros beneficios puedan acceder a ellos de acuerdo al cronograma de pago establecido.

Comentá la nota