› Mejor temprano› ¿Emergencia? ¿Cuál emergencia?
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¿Emergencia? ¿Cuál emergencia? Cada vez se hace más evidente el verso que fue la tan mentada "emergencia económica" que tanto pregonó GAP. O por lo menos así se desprende de cada gasto escandaloso que no para de hacer esta administración municipal. Ya mencionamos o harto evidente es el festival de plata que circula con el tema Copa Davis; pero Pablo Fernández Abdala parece no quiere quedar afuera, y triplicó el gasto que su antecesor, Carlos Patrani, hacía para la presentación de la temporada teatral marplatense en Buenos Aires. De 35.000 pesos del año anterior a 92.000 pesos fue el aumento que solicitó el titular del EMTUR para hacer una fiestita "bien fashion" en Puerto Madero o San Telmo. Fernández Abdala parece estar dispuesto a que los canapés y el salmón con champagne hablen por sí solos, o a enfrentar un informe más, que marchará desde el Tribunal de Cuentas ante gastos suntuarios incomprensibles.
Gente feliz. Y es que el presupuesto municipal es algo así como el cofre de la felicidad de Domingos para la Juventud, o el arcón con monedas de oro al pie del arco iris. El sustantivo aumento de sueldos para la planta política que la administración Pulti se ha dado a sí misma y que hace erogar cada año de las arcas municipales 12.000.000 de pesos sólo para los casi 70 funcionarios que nombró, le ha cambiado la vida a más de uno.
Para corroborarlo basta con pegarse una vuelta por la puerta de entrada de la cochera de calle La Rioja del palacio, y allí se encontrará con una buena presencia de Peugeot 307, Chevrolet Vectra, VW Vento y hasta el exclusivo Mercedes Benz de Adrián Alveolite. Competencia de egos, todos más que nuevos, brillan por su ausencia los Fiat Duna, los Gol o algún que otro vehículo para presupuestos exiguos. Parece que la crisis hace invertir los cerca de 9.000 pesos de sueldo promedio que perciben los funcionarios en cuatro ruedas, pese a la depreciación inmediata de tales bienes.
Fiesta. Un jolgorio dicen que fue el reencuentro de antiguos, no tanto, afiliados y no afiliados radicales en instalaciones del Club Quilmes. Mucho empleado municipal hablando pestes de Perogrullo y sus secretarios (Guiñazú y Caamaño se llevaron las palmas). Los discursos estuvieron en boca de Carlos Katz y Oscar Pagni; la misoginia radical le mantuvo la boca cerrada a la diputada provincial Julia García. Alguien con buen criterio le pidió a Daniel Katz que cenara, saludara y se callara la boca. Buena decisión. Periodistas varios no faltaron al ecuménico mitín boina blanca.





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