Maduro reestructuró su gabinete y reforzó la influencia del ala militar

Maduro reestructuró su gabinete y reforzó la influencia del ala militar

Designó a un nuevo jefe económico y a un primo de Chávez para dirigir Pdvsa; la oposición criticó la falta de medidas para combatir el desabastecimiento y la inflación

 El pregonado "sacudón" en la revolución bolivariana, que el presidente Nicolás Maduro había anunciado desde junio pasado, se materializó en una serie de cambios de ministros, pero sin ninguna medida concreta para sacar a Venezuela de la crisis económica.

En un largo discurso de más de tres horas, el mandatario presentó anteanoche su nuevo gabinete, en el que se acentuó la influencia del ala militar del chavismo.

"Tiene que iniciarse una nueva etapa de la revolución bolivariana [...] de renovación, de refrescamiento", dijo Maduro en su alocución, transmitida por la cadena de radio y televisión.

Sin embargo, los analistas coincidieron en que los nuevos cambios ministeriales, 16 meses después de la asunción de Maduro, no suponen un giro de magnitud, ya que son los mismos funcionarios que ocuparon distintos cargos durante los 15 años del gobierno socialista iniciado en 1999 por Hugo Chávez.

La nueva "estrella" de los ministros, según anunció Maduro, será el general Rodolfo Marcos Torres, que hasta ahora se desempeñaba como ministro de Economía y Finanzas y que ahora comandará todo el equipo económico, integrado por varias carteras. Su nombramiento implicó el desplazamiento de Rafael Ramírez, relevado de su cargo como líder económico, y también del estratégico Ministerio del Petróleo y de la presidencia de la petrolera estatal Pdvsa.

Ramírez será el nuevo canciller, y se encargará de la vicepresidencia de soberanía política. El nuevo ministro de Petróleo será Asdrúbal Chávez, primo del fallecido presidente.

La designación de Torres fue interpretada como un posible retraso en la toma de algunas decisiones adelantadas por Ramírez, como un alza de los precios del combustible o la unificación de los tres distintos tipos de cambio que rigen en el país.

"El reemplazo de Ramírez envía señales negativas al mercado y a los inversionistas en materia de reforma económica", escribió Diego Moya-Ocampos, de la consultora IHS. "Las expectativas de un cambio desaparecieron", añadió.

La calificadora de riesgo Fitch advirtió ayer que mientras más tiempo se demore el gobierno venezolano en tomar decisiones necesarias, mayor será el deterioro de su economía.

Para Maduro, cuya popularidad cayó en julio a su nivel más bajo (35,4%), según el último estudio de la encuestadora Datanálisis, la aplicación de cualquier medida de ajuste podría afectar las posibilidades de triunfo del oficialismo en las elecciones parlamentarias previstas para el año próximo, según analistas.

"Llegó la hora'', dijo Maduro al anunciar que la renovación del gobierno implicará una "nueva etapa'' de la revolución bolivariana, que se orientará en cinco áreas: la económica, el conocimiento, los programas estatales (conocidos como "misiones''), la política del Estado y el socialismo territorial.

Sin embargo, más allá de los cambios en su equipo, Maduro ratificó a sus colaboradores más estrechos, como el vicepresidente Jorge Arreaza y la ministra de Defensa, almirante en jefe Carmen Meléndez.

Venezuela atraviesa una profunda crisis de escasez de productos básicos, como alimentos y medicinas, agravada por una inflación que en mayo alcanzó el 60% interanual, en medio de una desaceleración económica que, según privados, se habría convertido en recesión.

Además, la brecha entre las tasas oficiales -de 6,30 bolívares por dólar; 11,7 bolívares, y 50 bolívares- y el mercado paralelo tocó récords, al alcanzar la semana última los 90 bolívares por cada dólar. En ese sentido, la oposición criticó la falta de medidas para combatir la crisis.

De hecho, los únicos anuncios concretos de Maduro fueron la ratificación de mecanismos de control de la demanda, como un polémico sistema biométrico para racionar la venta de alimentos.

"El discurso fue hablar mucho y no decir nada. Creo que el país sigue a la deriva", dijo el presidente del partido democristiano de Venezuela (Copei), Roberto Enríquez.

Por su parte, la dirigente opositora María Corina Machado consideró que "este régimen no tiene ni la capacidad técnica ni el respaldo popular ni la autoridad moral para plantearle al país las medidas indispensables para salvar a Venezuela".

"No cambiarán las políticas; por lo tanto, hay que cambiarlos a ellos", agregó Machado.

El alcalde metropolitano de Caracas, el opositor Antonio Ledezma, fue también muy crítico en Twitter. "Se había anunciado un sacudón y esto no llegó ni a brisita. Y los venezolanos se quedaron esperando que [Maduro] hablara de la comida y de las medicinas", escribió.

LA IGLESIA RECHAZÓ EL "REZO CHAVISTA"

 

La Iglesia Católica de Venezuela, encabezada por el cardenal Jorge Urosa Savino, rechazó la versión del padrenuestro usada por simpatizantes del chavismo, al tiempo que exigió al gobierno evitar la difusión de la versión dedicada al fallecido presidente Hugo Chávez.Además, el arzobispado de Caracas advirtió que quienes usen la versión chavista para rezarle a Hugo Chávez cometen el pecado de "idolatría", por atribuir a una persona humana cualidades o acciones propias de Dios.La Iglesia venezolana pidió a través de un comunicado que se respeten las tradiciones religiosas católicas: "Así como a nadie se le permitiría cambiar la letra del himno nacional para honrar a una persona, tampoco a nadie es lícito cambiar el padrenuestro o alguna otra oración cristiana, como el credo. Los símbolos, oraciones y elementos religiosos católicos se deben respetar".

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