Continúa el dólar oficial de 6,3 bolívares para un grupo de bienes que incluye alimentos y medicinas. Y habrá otro con un piso de 11,3 para el resto. El dólar negro sigue ilegal y vale 10 veces el oficial.
“Vamos a un nuevo sistema cambiario, estamos construyendo un sistema de bandas ”, dijo el vicepresidente para la Economía y ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, y precisó que sólo a sectores preferenciales se les autorizará el dólar oficial de 6,30 bolívares. En cambio, viajes al exterior, turismo e importaciones no prioritarias pasarán al mercado de subastas donde la divisa ronda hoy los 11,30 bolívares.
Desde 2003, en Venezuela, donde la inflación anual es de 56%, regía un estricto control de cambios con una sola tasa, lo que hizo florecer el mercado negro del dólar. En este segmento cotiza a 60 bolívares, diez veces más que el oficial. Hay también un tercer estrato, el correspondiente al Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad), donde empresarios y particulares pugnan por una determinada cantidad de moneda extranjera que el gobierno pone en subasta. Allí la divisa alcanza los 11,30 bolívares.
Con este desdoblamiento, y de acuerdo a lo anunciado por Ramírez, el dólar oficial de 6,30 sólo estará destinado a importaciones clave dentro de rubros como “alimentación, agricultura, industria, salud, educación, ciencias, tecnología y telecomunicaciones”. Para ello destinarán este año 42 mil millones de dólares, según afirmó. Así buscan detener la escalada inflacionaria de los últimos meses. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los alimentos en Venezuela son importados y los empresarios debieron recurrir al paralelo para conseguir divisas porque el Estado les otorgaba partidas muy reducidas.
En cambio, todos los sectores económicos considerados no prioritarios, entre ellos pago de tarjetas de créditos, remesas al exterior, inversiones extranjeras y pasajes aéreos, deberán recurrir a la subasta de Sicad. En su discurso, Ramírez cargó especialmente contra la entrega de dólares a viajeros y mencionó también el envío de remesas familiares, sectores que, agrupados en el renglón “otros conceptos”, movieron 8.600 millones de dólares el año pasado.
“El Sicad se convierte en la banda superior de un nuevo sistema cambiario”, sostuvo Ramirez, quien precisó que en ese mercado habrá disponibles 220 millones de dólares semanales. El funcionario sorprendió a los periodistas en la rueda de prensa, al señalar: “ Yo no voy a caer en el debate de si aquí hubo una devaluación o no. No vamos a ceder al chantaje del enemigo de nuestra patria. Mantenemos la tasa preferencial para el 80% de los productos, insumos y servicios que requiere el país. Esto no es una devaluación, es un sistema cambiario distinto”.
Para los especialistas es una devaluación lisa y llana, edulcorada con un relato de defensa de lo popular. Estiman que será muy reducida la cantidad de productos que podrán ingresar cobijados bajo el dólar oficial y abultado el número de rubros que elevarán su valor con la banda de 11,30.
Este giro se produce en un contexto de enorme inflación, fuerte déficit fiscal –entre 15 y 18% del PBI–, de un desbocado mercado paralelo del dólar, de la caída de reservas (de unos 8.000 millones de dólares en 2013) y de reducida producción petrolera. A esto se suma la alta emisión de moneda durante las dos elecciones de 2013, la presidencial y la municipal.
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