El presidente encargado de Venezuela acusa a la oposición de intentar generar un caos. Ordenó militarizar las usinas para evitar nuevas contingencias como ocurrió en Aragua.
"Anoche le cortaron la luz a todos los sectores populares del estado Aragua", vecino a Caracas, dijo Maduro, al señalar que eso derivó en la destitución del responsable regional del ente nacional de electricidad y anunciar que "van a ir presos todos los funcionarios complotados contra el pueblo". Posteriormente, hacia la medianoche y "como parte de ese plan opositor que busca desestabilizar al país", la mitad de la población de Caracas también se quedó a oscuras. "Si nos buscan por ese lado, por ese lado nos van a encontrar", agregó Maduro tras convocar a civiles y militares a estar alertas porque "nos tienen infiltrados".
De darse el caso de que "tengamos que entrar en acción –señaló Maduro–, responsablemente llamo a la Fuerza Armada y al pueblo a la calle, a la resistencia, a la lucha, para demostrarle a esta burguesía vende patria dónde está el pueblo y qué grado de disposición tenemos para asegurar que la revolución del siglo XXI continúe su marcha". Maduro agregó que cada voto que se deposite a su favor dentro de diez días, en las presidenciales del domingo 14, ayudará a construir "un muro de contención de la violencia, del sabotaje y de la antipatria".
"Tengámoslo en claro, este es el preludio de lo que sería el regreso al poder de la burguesía", añadió, y acusó a Capriles y a sus seguidores de haber tomado "la decisión de declarar la guerra total contra el pueblo". Por eso, "les pido a los venezolanos que me hagan presidente, porque de lo contrario, más rápido de lo que creen, volveríamos a tener un nuevo 27 de febrero", dijo en alusión al día de 1989 en el que se produjo el llamado Caracazo, una revuelta popular contra las políticas neoliberales y que el entonces presidente Carlos Andrés Pérez sofocó con una brutal represión que, según muchos investigadores, terminó con la muerte de 3500 personas.
Al concluir un encuentro político que mantuvo con la militancia del Frente Francisco de Miranda del estado centro occidental de Cojedes, Maduro ordenó al alto mando castrense la militarización de todas las centrales eléctricas del país y pidió que se "elabore de inmediato un plan especial de protección frente al saboteo". Casi simultáneamente se informó que Tareck el Aissami, gobernador de Aragua, junto con la policía y la guardia militarizada, estaban ya haciéndose cargo de las subestaciones distribuidoras de ese estado. «

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