El Congreso de Venezuela confirmará los poderes especiales al mandatario, que prometió luchar contra la corrupción.
"La Habilitante será el gran instrumento para librar la batalla para adecentar el país y construir una nueva ética política, una nueva ética ciudadana", señaló Maduro. "Llevaremos la lucha contra la corrupción a una nueva dimensión, así como en estos días hemos ido avanzando en esta ofensiva contra la corrupción, ahora estamos preparando un plan arrasador, ese sí que va a ser arrasador, contra la corrupción, contra los corruptos", agregó el presidente en un acto de masas celebrado el viernes.
Maduro anunció entonces que aprobará medidas en materia económica, como una norma que les pondrá tope a las ganancias de las empresas y regulará los precios. En un intento por combatir el alza de los precios de los productos de consumo masivo, el gobierno ordenó en los últimos días la intervención de varias cadenas de comercialización de electrodomésticos, donde se encontraron impresionantes cantidades de mercadería que estaba oculta con fines especulativos. Los controles se extendieron a los establecimientos destinados a rubros como los juguetes, la vestimenta y los repuestos de automóviles.
El gobierno denunció a los propietarios de los establecimientos controlados, donde se detectó que se aplicaban márgenes de ganancia de hasta el 1000%, así como maniobras de fraude a la hora de gestionar y adquirir las divisas preferenciales que administra el Estado y están destinadas a la importación. En el país rige desde 2003 un régimen de control de cambio que deja en manos de la autoridad monetaria la administración y comercialización de las divisas, un sistema criticado por los empresarios, que señalan que les demanda engorrosos trámites y controles antes de acceder a la moneda extranjera. Con ese sistema se consiguen los dólares a 6,3 bolívares, una paridad que se multiplica hasta por diez en el mercado ilegal.
A la luz de las irregularidades comprobadas, el gobierno denuncia que los grandes grupos de poder declararon una "guerra económica contra el pueblo venezolano". Por su parte, los empresarios y Henrique Capriles, el líder de la derecha política, consideran que "es una inmoralidad" el pedido de poderes especiales. En un tono que fue denunciado por el gobierno como abiertamente golpista, el dos veces frustrado candidato presidencial derechista se preguntó: "¿No les parece suficiente el poder que tiene? Me parece una inmoralidad que Nicolás Maduro quiera tener más poder, cuando lo que hay que hacer es quitárselo, para evitar que siga destruyendo el país." «

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