Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, sucesor del ya mítico comandante Hugo Chávez Frías, se presentó ante miles de personas en un acto que Unidos y Organizados llevó a cabo en All Boys. Ante del fervor de los militantes, Maduro recordó a Néstor Kirchner, incitó a seguir el camino de Chávez y advirtió sobre los peligros de una “derecha sanguinaria”. Al mediodía, el primer mandatario venezolano se reunió con Cristina Kirchner.
El estadio del Club Atlético All Boys, en el barrio de Floresta, se colmó de fanáticos. Esta vez, las simpatías futbolísticas se convirtieron en pasión militante. Miles de persona, en apoyo al proyecto nacional y la unión de los países latinoamericanos, se agolparon en las gradas y el campo flameando sus banderas, con chalecos y remeras que referenciaban sus respectivos partidos. En los costados del estadio, La Cámpora y el MILES se dividieron las tribunas. Enfrente del escenario, al fondo, se ubicaron KOLINA, Nuevo Encuentro, la Güemes y el Frente Transversal. El campo fue ocupado por Segundo Centenario, el Movimiento Evita y el MUP. También estuvieron presentes la Tupac Amaru, Quebracho, Socialistas para la Victoria, el Partido Comunista, entre otras agrupaciones.
Aunque el acto, previsto para las 17.00, se retrasó, los cantos no cesaron sino todo lo contrario. Los militantes acompañaron la espera con consignas y bombos, y las pantallas mostraron videos en los que se podía ver a Néstor y Cristina Kirchner en filmaciones tanto caseras como de su vida pública, en el ejercicio de sus diversos cargos.
Aproximadamente a las 18. 30, un séquito de funcionarios kirchneristas subió al escenario. El “Cuervo” Larroque, figura principal de La Cámpora; Carlos Castagneto y Andrés Lablunda, referentes de KOLINA; Emilio Pérsico, referente del Movimiento Evita; Luis D’Elía, del MILES; y Agustín Rossi, diputado nacional, fueron algunas de las personalidades destacadas que se sentaron en la primera fila del escenario. Unos minutos después, Nicolás Maduro ingresó al escenario secundado por parte de su gabinete. El estadio lo recibió entusiasmado. Luego se entonaron las estrofas de los himnos venezolano y argentino.
“NO MUEREN, SE SIEMBRAN”
Maduro abrió su discurso trayendo a colación el título del acto: “Hombres como ellos no mueren, se siembran”. Luego de recordar a Chávez, a quien se refirió como “el más grande”, y a Néstor Kirchner, de quien resaltó su participación en el entierro del ALCA durante el 2005 en Mar del Plata, el jefe de Estado de Venezuela agradeció a Cristina por la reunión que habían mantenido horas antes. “Es una mujer con mucho coraje”, dijo en relación a la presidenta, y luego hizo alusión a la construcción de la patria grande, “sueño de San Martín, Bolívar, Perón, Eva Perón”, mientras el público lo aplaudía enloquecido.
El recientemente electo presidente, quien se definió como el “primer chavista”, enfatizó su deseo de continuar con la revolución bolivariana y con todas las luchas de los pueblos sudamericanos, que sufrieron “efecto similares con el neoliberalismo”. “Argentina padeció las décadas del 80 y del 90”, apuntó, y confió en que, gracias a los gobiernos populares que fueron surgiendo en la región, esos efectos cada vez se verán más revertidos.
POR EL CAMINO DE HUGO
Ya avanzado el acto, Maduro continuó su exposición recordando los pasos de Hugo Chávez, a quien acompañó durante las anteúltimas elecciones en el cargo de vicepresidente. El mandatario hizo un repaso por la vida del comandante mencionando el Caracazo, la insurrección de Chávez con sus compañeros del ejército, la llegada a la presidencia y los plebiscitos que realizó para reformar la constitución, y el intento de golpe de estado que la derecha efectuó en el 2002.
Tras el fallecimiento del líder bolivariano, Nicolás Maduro debió llamar a nuevos comicios, de los que resultó electo presidente. Al referirse al revuelo causado en Estados Unidos y en la oposición venezolana por el pequeño margen que hubo entre él y Capriles, Maduro pidió que se respete la voluntad popular y se burló de los medios que tildan a su gobierno y a toda la gestión chavista de “autoritaria y fascista”. “En el primer año de gobierno llevó a cabo tres elecciones”, recalcó sobre el ex presidente.
LA DERECHA LIBERAL
Antes de cerrar el discurso, que duró casi una hora, Maduro se refirió a lo que, para él, es el mayor inconveniente que padece América Latina, un enemigo cultural que ataca desde adentro con el poder de la prensa dominante: “La derecha recalcitrante”.
El jefe de estado pidió que se preste mucha atención a las jugadas de aquellos que “quieren volver al pasado”, retornar a la sumisión del sur para con las grandes potencias. Dijo que “los medios hegemónicos responden a los intereses extranjeros” y pidió que no se dé marcha atrás al proceso que “tanto nos ha costado”. Llegado este punto, el estadio estalló con una consigna unánime: “El que no salta es de Clarín”.
Para finalizar, agradeciendo el calor del pueblo argentino, Maduro se autodenominó “el primer presidente chavista y obrero, y el segundo peronista y kirchnerista”. Luego, el mandatario venezolano se retiró saludando, al tiempo que All Boys se llenaba de música y papelitos de colores.
Los militantes, satisfechos, volvieron a casa de manera pacífica y ordenada.









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