La menor, de 12 años, ingresó por una intervención quirúrgica y según su progenitora, la descuidaron y su situación empeoró.
La mujer elevó una nota a la dirección del hospital, en la que relató la situación que le tocó atravesar, a los fines de que se tomen medidas. Según se explicó, su hija, quien es una paciente con recurrentes complicaciones de salud, ingresó para que le realicen una limpieza en el botón gástrico, donde se le había formado un granuloma. La cirugía se realizó sin complicaciones en horas de la mañana del martes y la joven regresó a su habitación en el área de terapia intermedia, donde le iban a dar el alta de no mediar inconvenientes.
Sin embargo, de acuerdo a los dichos de la madre de la paciente, ésta dejó de orinar a media mañana y comenzó a sentirse mal, por lo que llamó a las enfermeras, quienes le dijeron que eran cuestiones normales y que todo estaba bajo control. La situación, sin embargo, no mejoró y recién a las 21.30, recibió atención médica y se dispuso el pase de la niña a terapia intensiva, donde, a causa de una descompensación, debieron suministrarle respiración asistida. En este interín, la mujer expresó que recibió malas contestaciones por parte del personal, mostrando su indignación por lo sucedido.
La respuesta
Consultada al respecto por El Esquiú.com, la directora del hospital, Mónica Salazar, quien manifestó que se reunió con la madre de la niña y le transmitió que está a total disposición para lo que necesite, expresó: “Vamos a hacer todo lo que sea pertinente al caso. Lo que le transmití es que queremos que la nena salga adelante de ese cuadro respiratorio, y que espero que no llegue tan lejos la situación; pero si cabe alguna sanción, se aplicará”.
La directora explicó que la paciente, además del problema del granuloma, ya tenía algunas complicaciones de otro tipo. Además, agregó que la pequeña es una paciente habitual que tuvo numerosas internaciones y su madre conoce el accionar de los profesionales de la salud que allí se desempeñan y sus rutinas de trabajo.
“La terapia intensiva nuestra es la única pediátrica, de máximo rigor y tecnología. Está en muy buenas manos y esperamos lo mejor. Cualquier cosa que ella necesite, ya sabe cómo ubicarme. Quisiera que quede claro que la conducción no hace caso omiso al reclamo. Estoy de lado de los padres, pero también de la verdad, a la que vamos a llegar dialogando entre ella, nosotros y los médicos juntos”, concluyó.
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