Compartió una misa con su gabinete en Tucumán. Le hizo pedidos a Jesucristo y lanzó: "Viva la patria, viva el amor" .
El presidente Mauricio Macri sostuvo ayer que "hay que terminar con la corrupción" en el país, tras participar del Congreso Eucarístico que se celebró en Tucumán.
El jefe de estado compartió una misa multitudinaria con funcionarios de su gabinete y del gobierno tucumano ante el enviado papal, el cardenal Giovanni Battista Re, en la que incluso se dio la paz con el mandatario provincial, el peronista Juan Luis Manzur, ex ministro de Salud del kirchnerismo.
En una única declaración que realizó en ese marco, Macri sostuvo que "hay que terminar con la corrupción", tal como pidieron los religiosos en su encuentro y partió en helicóptero rumbo a Buenos Aires.
Del encuentro participaron más de 250 mil personas y la policía provincial calculó que había ingresado unas 150 mil a la provincia en las últimas horas para sumarse a la celebración.
El Presidente también hizo una invocación a "nuestro Señor Jesucristo para cuidar la naturaleza de nuestra casa común y para convivir en paz con todos los pueblos de la tierra".
"Todo te lo pedimos confiando en la intercesión de la Virgen tan amada por nuestro pueblo y que nos acompaña desde siempre en Tucumán”, señaló.
El Jefe del Estado agradeció a todos los tucumanos por su hospitalidad y finalizó su oración con una exclamación: "Viva la patria, viva el amor" ante la multitud que asistió a la misa en el Hipódromo de San Miguel de Tucumán.

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